El gobierno busca impulsar la construcción pero las casas de materiales cierran: falta de dólares, precios y trabas a las importaciones complican al sector

El Gobierno nacional dice buscar que los argentinos ahorren en pesos mediante la construcción y así bajar la presión sobre el dolar blue que se disparó debido al súper cepo que impide comprar la moneda extranjera al valor oficial, aún con dos impuestos arriba. 

Con el objetivo de reactivar la actividad económica y generar empleo, el Gobierno envió al Congreso un proyecto de ley que le aliviaría la carga tributaria a aquellos sujetos que destinen sus ahorros a invertir en el sector de la construcción. En primer lugar, el proyecto implica la exención durante dos años del pago del Impuesto a los Bienes Personales para aquellos que realicen inversiones destinadas a la construcción de nuevos inmuebles. Al mismo tiempo, se les otorgaría un crédito fiscal para computar contra dicho tributo, equivalente al 1% del desembolso efectuado.

Además, también propone el diferimiento de los pagos por el Impuesto a las Ganancias y el Impuesto sobre Transferencia de Inmuebles hasta al momento de percibir los ingresos por la inversión, adecuando el monto imponible a su evolución en términos reales.

 

Sin embargo, tantas restricciones sobre la divisa norteamericana y la disparada de su valor en el mercado marginal que ya alcanzó los 190 pesos, tiene un efecto sobre los insumos en el sector de la construcción, lo que deriva en escases de materiales. Las trabas a las importaciones, la falta de dólares y un valor de la moneda inestable está generando la misma situación ocurrida entre 2011 y 2015 donde las fábricas se quedaban sin insumos, maquinarias, repuestos o herramientas importadas esenciales para producir, irreemplazables con la industria nacional, con mercadería trabadas en las aduanas, o simplemente sin precios de reposición. 

Por ello, en Oberá ya empezaron a cerrar “por vacaciones” negocios ligados al rubro, y no son los únicos. Muchos viajantes proveedores advierten sobre esta situación, que no hay stock y el faltante es grande en todos los rubros debido a contenedores retenidos en los puertos y mercadería que no ingresa al país.

“Hay empresas a las que el coronavirus le frena y otros directamente no pueden importar para trabajar, hay complicaciones en los puertos, no liberan contenedores, hay retrasos en muchas cosas, en repuestos, en ferreterías”, señalaron desde el sector, ejemplificando que “rulemanes para reparar un sampi, por ejemplo, recién se van a conseguir el año que viene, hay empresas que tiene sampi y no los pueden reparar porque no consiguen repuestos, hoy en día para reparar cualquier cosa primero hay que averiguar si se consigue los repuestos porque mucho no se consigue, cosas que antes se conseguían”, aseguraron.