“No estamos en condiciones de volver a las aulas… encima tendremos que poner de nuestros bolsillos para comprar insumos de higiene”

JARDÍN AMÉRICA. Así lo manifestaron desde el MPL tras la última asamblea virtual realizada por trabajadores de la educación que integran esa agrupación sindical. 

Bajo el título de “LAS PRIORIDADES SON INCLAUDICABLES: O SE ATIENDEN O NO VOLVEMOS”, señalaron mediante un comunicado que: La última asamblea abierta virtual convocada por el MPL confirma una vez más que es esta vía la que permite un encuentro de cara al conjunto de los y las trabajadoras de la educación para intercambiar experiencias y discutir los pasos a seguir. En ella reafirmamos que NO ESTAMOS EN CONDICIONES DE VOLVER A LAS AULAS. Si no se atienden los urgentes reclamos salariales arrastrados desde principios de año; si aún continuamos con una desatención del conjunto de las realidades escolares; si se continúa con la vía del apriete a los docentes para cumplir caprichos y formalismos; y encima tendremos que poner de nuestros bolsillos para comprar insumos de higiene, cada vez se aleja más la posibilidad de pensar verdaderamente al deseado retorno.

Por un lado, se decidió rechazar el acta acuerdo del 4 de junio firmada por CTERA y SADOP con los ministros de Educación (Nicolás Trotta) y de Trabajo (Claudio Moroni) por constituir la consagración del teletrabajo en educación. Una vez más, aprovechando la situación de pandemia, se abre la puerta a una modalidad de trabajo que en materia educativa es perniciosa y sienta un grave precedente que tendrá su correlato en la ratificación por los sindicatos pro-patronales en los ámbitos educativos jurisdiccionales. En vez de instalar un debate más profundo que rompa esa lógica soberbia de “continuidad pedagógica” centrada en la presión y la burocratización, se avala un “como si” que profundiza brechas y crea ambientes poco propensos para construir diálogos de cara a la comunidad. Resaltamos la labor y las expresiones de solidaridad de amplios espectros del sector que intentan llegar allí donde la política del sistema sigue promoviendo la desigualdad y la exclusión.

Por otra parte, preocupa que, ante un eventual retorno a clases, se descargue una vez más en la docencia la responsabilidad de elaborar protocolos y contribuir con elementos y recursos sanitarios. Esto es realmente vergonzoso, ya que nunca termina de sorprender hasta dónde es capaz de llegar el gobierno en pos de responsabilizar al conjunto de las comunidades educativas de su desidia y falta de previsión.

En ese sentido, el episodio repudiable del intendente de Wanda Felipe Jeleñ inaugurando un aula satélite en plena cuarentena, pasando por encima de los marcos estatutarios de jerarquía y padrón, alerta sobre la forma irresponsable y demencial en que se aborda todo esto. Pero no seamos ingenuos: es un acto que busca medir la capacidad de reacción frente a esta discusión que se abre. De forma chabacana se busca relativizar el impacto del virus para instalar una tendencia que abrace sin ningún tipo de reparos el retorno a clases.

Además, rechazamos también la práctica de algunas instituciones que ejercen presión para que los docentes “cierren trimestres”, completen “planillas”, lo que genera una vorágine incesante de confusión e incertidumbre entre docentes y estudiantes.

Saludamos el hecho que al fin las cocineras pudieron percibir sus haberes, cosa que no sucedía desde principio de año. Sin embargo, su contrato vence en julio, lo que las vuelve a exponer a una situación de triste incertidumbre.

Por último, volvemos a insistir: la pandemia vino a exponer de manera más cruda lo que ya estaba muy mal. Entonces, es vital poner sobre la mesa todos estos aspectos que van más allá de un protocolo de bioseguridad por más bien elaborado y eficaz que pudiera ser. Las enormes carencias de infraestructura, condiciones de trabajo, higiene y seguridad debe estar al tope de las exigencias desde cada lugar de trabajo como un eslabón que aporte a una iniciativa generalizada. Al mismo tiempo, el de por sí alicaído salario alimentario que en estos tiempos fue a cubrir todo tipo de gastos. Por ende, no hay retorno posible sin discutir los aspectos que quedaron en suspenso desde principio de año en el marco de la enorme huelga docente. Dependerá del conjunto dejarnos arrastrar por una inercia demencial que no respeta ni la importancia del acto educativo ni tampoco la preservación de la vida, o por el contrario, nos enfocamos en construir una fuerza que ponga por encima, como prioridad, nuestras demandas. Por eso llamamos al conjunto de la docencia a expresarse sin reparos, a denunciar lo que no tolera más, a romper con un agobio insoportable. Demos vuelta esto con lucha, organización y confianza en que podemos construir lo que nos merecemos y anhelamos.
Movimiento Pedagógico de Liberación
25/06/2020