Fantino no tiene buenos recuerdos de su paso por Misiones y se cobra revanchas: “Mirá donde estoy ahora”

El viaje por las camas misioneras.
por Walter Bravo

Alejandro Fantino no tiene el mejor recuerdo de su paso por Misiones. De vez en cuando se cobra un vuelto por ese mal pasar por estas tierras donde la carrera de Locutor Nacional en Posadas le fue esquiva y hasta con desaucios para la ciencia de la comunicación social. Todo mal. Fantino, en la búsqueda de trascender y considerarse con aptitudes para alcanzarla, no paró ni un momento y logró darse maña para llegar a relator de fútbol lo que fue su puerta de ingreso al ansiado mundo.

Recuerdo que en una de sus buenas transmisiones pasó factura al aire agradeciendo a Misiones el que le hayan negado toda posibilidad en el mundo de la comunicación social: “Mirá donde estoy ahora”, exclamaba con sobrada revancha. Nada relevante. Porque es lógico que necesite enrostrar su éxito, que puede ser entendible si se comprenden las vicisitudes del proceso en el que él se descubre en la construcción de su propia vida.

Ahora bien, de que dijo una salvajada sin el menor concepto técnico o médico, dijo una salvajada. Que hasta sonó a improvisación o iluminación espontánea, pero no. Fue calculado, y por necesidad: es que a Fantino le caben las generales de la competencia para alguien que generó su propia marca, y debe encontrar el efecto “marketinero” para llamar atención y en esta oportunidad eligió volver a refregar Misiones. Fantino repite la fórmula que utilizó mientras relataba fútbol que fue la de meter la crítica del momento. Logra ser convocado por medios importantes, y finalmente alza vuelo propio en la caja boba. Por cierto, Fantino decola su carrera usando con justicia el apellido Grondona y trascendiendo a lo guapo, compitiendo con el querido Torugo Morales (que tuvo que hacerse K como el querido Alberso), y otra vez como en esos relatos futbolísticos vuelve a meter crítica, pero esta vez trazando paralelos con la gestión y administración de la “cosa pública”. Lógico, eso le da muy buen plafón, buen rédito y toda la miel como para ostentar “like a virgin” del interior que triunfa en la Capi que a la sazón es, señores, nuestra petit Europa.

Ni tanto.

El problema es haber caído los misioneros en lo que consideramos una provocación, que de hecho lo fue; pero, que no fue tirada inocentemente. El hecho es de que nos encontró más literales de lo que quisiéramos, infectados por el virus P y ahogándonos en un vaso de agua. Es que los misioneros no tenemos la porteñalidad política, ni la sensiblería, ni la altanería de tener todo cerca como para creerse los reyes de la información como la platea periodística BAireneana. Somos otra cosa, sí, …de campeonato, pero somos otra cosa… Veamos un poco más allá de la literalidad.

Por caso: El que no llegó a ser intendente de su pueblo, San Pedro.

Herrera, que es considerado un gobernador excelente por el resto de los gobernadores del país (y no es para menos con el coordinador que tiene), manejó con inteligencia un escenario por entonces muy negativo como el de ser, Misiones, la desesperante última provincia en cerrar sus fronteras, ya sea por la inexperiencia de Wado Pedro y La Cámpora, o la negligencia de Ginés González García, o la sobrada ineptitud del “boludo” de Felipe Solá. Y el sanpedrino supo llevarla como médico en el quirófano.

Herrera manejó tan bien la situación hasta ahora, que logró que no trasciendan las cuestiones escandalosas que ocurren aquí. Eso sí; también hay que reconocérselo a la oposición, que no hizo leña de los temas políticos para meterlo en medio de la pandemia. Pero no importa, los vapores del pozo negro en algún punto siempre se hacen visibles. Esos son otros temas…

Lo cierto es que hizo bien el gobernador en no contestar a Fantino. Lo pudo haber hecho pero no lo hizo. Se expresó la sociedad y lo siguen haciendo desde las redes. Tampoco se expresó ningún diputado. Y eso que son representantes del pueblo, no?. Seguro que para acomodarse ya le deben estar dando vueltas al tema.

El caso es que la producción periodística de Fantino buscó un disparador social con un ejemplo rimbombante (quizá paralelo a la lógica del legislador “shileno pó!” de usar camas argentinas por colapso sanitario en Chile). No está mal, pero desinforma.

Debió abrir la consulta directamente con funcionarios nacionales (si fue idea de él) y si quería abordarlo con mayor seriedad, porque hay varios puntos muy interesantes como por ejemplo: ¿van a traladar los pacientes con Covid19 en el helicóptero sanitario de Closs, que tiene UTI??? …nada, chanza.

Poniédonos más serios, puede ser Misiones o cualesquiera de las provincias de nuestro país y vamos a tener el mismo problema que se evidencia con la respuesta de la pregunta del colega aporteniado:

Señores: vamos camino a los 100 días de una cuarentena que supuestamente le iba a dar tiempo al gobierno para prepararse sanitariamente, y nos encuentra rajando improperios al tero, que está cantando lejos del nido, como corresponde.

Walter Bravo
Periodista
@inmediato
Observador Urbano Fm imagínate Oberá
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