“En cualquier momento un vecino va a matar a un chorro, pero el que va a terminar preso es el vecino”

OBERÁ. Con la pandemia, la atención se ha centrado solamente en el Coronavirus, quedando de lado temas cotidianos que afectan más a los vecinos que el propio virus. Entre estos aparecen las pésimas leyes penales y la lentitud de los procesos que ponen a los delincuentes en las calles 72 horas después de haber sido agarrados.  

En todos los casos son hurtos, lo que para el sistema judicial garantista que rige en el país, es un delito menor excarcelable y aunque acumulen decenas de causas, ninguna llega a juicio, por tanto no hay condena y pueden ser liberados en un máximo de tres días en el caso de ser mayores, y minutos si son menores, volviendo a delinquir al día siguiente, razón por la que los vecinos ya los tienen identificados y confeccionan un mapa a fin de que todos los habitantes del barrio sepan quienes son y dónde residen. Ya tienen identificados a 15 sólo en ese barrio.

“Es lamentable lo que está pasando, estos abogados trabajan con los delincuentes, la justicia no hace nada, cada vez que se detiene a un delincuente ya le está esperando los abogados en la comisaría, a los dos días los liberan y así siguen robando, es salvaje lo que roban, todos los días, total los jueces viven en casas cerradas, los pobres vecinos sufren, los jueces tienen que mirar los prontuarios que tienen los delincuentes”, manifestó el presidente de la Comisión barrial de Villa Kindgren, Carlos Acuña a este medio.

Expresó que los vecinos están cansados de la puerta giratoria de la justicia que larga a los delincuentes a las pocas horas de ser capturados, aún cuando tienen una decenas de causas por robo. 

“Con el tema del virus, igual siguen robando. Estos delincuentes aprovechan la madrugada para salir a robar las casas, hay dos o tres menores que salen a marcar las casas y atrás vienen los delincuentes para robar”, explicó contando que “ayer le vaciaron la casa a una doctora, ya le soltaron y andan de nuevo haciendo de la suya por el barrio”.

Acuña además es presidente del Foro de Seguridad del barrio expresando su frustración sobre la situación: “ya no quiero saber más nada, no hay una solución, no hay nada, el policía hace bien su trabajo”, reconoció pero recordó que así como detienen, “ese mismo día ya liberan, el viernes detuvieron a uno, llegó a la comisaría y ya estaba el abogado, y al otro día estaba caminando de nuevo acá por la calle y se le ríe a la gente, a los vecinos porque saben que entran y salen. Si tengo que pensar mal, tengo que pensar que están arreglados con los abogados y jueces”, analizó.

“Durante estos meses de la pandemia, los mismos apellidos entraron y salieron, le hacen daños a los vecinos, le roban garrafas, la mercadería, es una joda esto, los jueces tienen que ver las cantidad de causas que tienen, te da bronca esto”, fustigó relatando que días atrás los mismos vecinos agarraron a un delincuente: “en cualquier momento un vecino va a matar de un tiro a un chorro, pero el que va a terminar preso va a ser el vecino”.

Respecto al mapa de la delincuencia, precisó que armaron un grupo de Whatsapp entre los vecinos para localizar la ubicación de residencia de cada delincuente a fin de confeccionar un mapa alertando a los habitantes del barrio sobre los mismos: “todos los vecinos conocen a todos los delincuentes, te vas a San Miguel, a Villa Blanquita, y los vecinos reconocen a todos los delincuentes”. El mapa contará con las fotos de los ladrones con objetivo de alertar a las posibles víctimas.