30 respiradores para 400 mil habitantes: Alem, Aristóbulo y San Vicente no poseen

OBERÁ. El panorama que plantean los médicos sobre la llegada del Coronavirus no es alentador. El virus “te genera una neumonía si o si”, describió un galeno local, mencionando que, el 70 % de las personas sanas, sin patologías de base y menores de 60 años, no requieren de intubación y el uso de ventilación artificial, pero los restantes si, razón del colapso en el sistema sanitario en la región de Lombardía, Italia, donde se registran la mayor cantidad de muertos. 

La escasa cantidad de salas de terapia intensiva y con respiradores artificiales en la Zona Centro hará que, llegado el momento, los médicos deban elegir a quiénes salvar. “Se terminará mandando a la casa a las personas con más de 80 años, después a las más de 60, a fumadores, a todos aquellos que no tengan chances de salvarse y así salvar a personas jóvenes con mayores posibilidades de recuperarse”, señaló un médico obereño consultado.   

Esta semana, el intendente Carlos Fernández fue crudo haciendo la misma advertencia en conferencia de prensa. Para la oposición, quedó mal como alcalde y médico de una ciudad donde el dengue desbordó y ahora intenta redimirse siendo tajando en sus declaraciones sobre el Coronavirus, causando pánico en la población, particularmente de adultos mayores. 

Pero más allá de los análisis políticos, Fernández anticipó que la infraestructura clínica y hospitalaria de la segunda ciudad de la provincia va a colapsar ya que, no solo se atiende a la población local compuesta por unos 80 mil habitantes, sino además a toda la región central de Misiones, abarcando unas 400 mil personas que llegan desde más de 30 localidades para atenderse tanto en el sector público como el privado.

Los 20 años de rovirismo han hecho que, en toda la Ruta 14 dentro de Misiones, desde San José hasta Irigoyen, solo haya una sala de terapia intensiva en el sector público: el Samic de Oberá. Y está dividido entre un edificio de los años ’50 y el nuevo con la terapia lista, pero sin usar. 

El alcalde afirmó que hay 28 respiradores disponibles. Según un relevamiento hecho por este medio, hay 6 en la clínica Integral, 8 en el Instituto Nercolini y las restantes en el Samic: 6 en la guardia vieja, 3 en la sala de emergencias del edificio nuevo y 14 también en el sector inaugurado el año pasado, pero que aún no ha sido utilizado. Clínica Derna también contaba con terapia pero ya no está operativa.

 

San Vicente

La capital del la madera actualmente no cuenta con respiradores y solo dispone de terapia intermedia en el sector privado. “Con la ampliación que aún no se habilita (del hospital) se harán 28 camas, ninguna es de terapia”, señaló el periodista local Daniel Orloff, agregando que la internación en terapia intensiva se hace “sólo en Oberá”. 

El gobierno provincial lleva 8 años construyendo un nuevo hospital que, en marzo de 2019 y previo a las elecciones, se anunció su puesta en funcionamiento de la primera y segunda etapa, pero esto no ocurrió.

 

Alem

En la vecina localidad de Alem, el Samic tampoco posee terapia intensiva y se deriva a Oberá. Respecto al ámbito privado, solo el Centro Médico Integral posee 2 camas de terapia intensiva con respiradores. “El tema pasa mas allá de los respiradores, pasa por los terapistas y personal capacitado para esa función especifica”, fundamentaron desde la dirección de ese nosocomio. 

Se llamó a licitación recientemente para una refacción y puesta en valor del hospital por un moto de casi 90 millones que, según indicaron, contemplaría una sala de terapia intensiva. El martes se abrieron los sobres.

 

Aristóbulo

En 2015, se inauguró el nuevo Hospital de Aristóbulo del Valle. Comprende una superficie de 4.000 mts2, que se dividen en tres plantas. En la planta baja se construyen los sectores de emergencias, admisión, diagnóstico por imágenes (radiografía, tomografía, mamografía), seis consultorios externos y salas de espera. En el primer piso se construyen 20 salas de internación con capacidad de dos camas cada una, enfermería y sala de médicos. En tanto que en el segundo piso funcionará una sala de parto y un quirófano, una sala post operatoria, sala para el recién nacido y se anunció la puesta en funcionamiento de una sala de terapia intensiva, pero hasta hoy no se implementó.