“Estamos orgullosos de cómo se maneja en Oberá”, dijo Correa

OBERÁ. “Nosotros estamos orgullosos de cómo se maneja en Oberá”, afirmó el titular de Inspección General, Guillermo Correa a Infober, fundamentando su apreciación respecto al alto índice de uso del casco y cómo los conductores seden el paso en las rotondas, en comparación con otras ciudades del país.

“Me levanto cada día pensando en seguridad vial, y sé las consecuencias de los accidentes, estamos apostando a un ordenamiento del tránsito, a salvar vidas”, contó en referencia a los planteos respecto a una “persecución” hacia los motociclistas por parte de inspectores y policías de tránsito.

“No se secuestran motos alegremente porque nosotros también tenemos una responsabilidad penal sobre eso”, indicó. “Nosotros no queremos retener motos, yo preferiría no tener todas esas motos ahí porque es una responsabilidad de personal, patrimonial pero yo entiendo que circulando serían un peligro”, aseguró.

Agregó que “también molesta a los vecinos el tema de los escapes, continuamente están reclamando a los comandos que dicen: colaboremos en tal barrio porque los vecinos se quejan”, aseguró precisando que esto es frecuente en los horarios de siesta.

Contó que un conductor multado reconoció le era más barato tener la VTV que pagar los 2 mil pesos de la multa: “ese es el concepto de la sanción, la idea es que no cometan la infracción”, reflexionó el funcionario.

Aseveró que existe la opción para el multado en caso de no tener el dinero, de hacer trabajo voluntario para abonar la misma y consiste en ir al corralón para ayudar a ordenar las motos o colaborar en el área de Desarrollo Social.

Precisó que hay en este momento 600 motos ocupando el predio de Obras Públicas y aguardan la autorización del Ministerio de Interior de la Nación para compactar 180 motos que fueron secuestradas entre 2008 y 2015. El trámite ya fue realizado con la documentación requerida que luego pasa al Registro del Automotor, pero la decisión de la cartera nacional fue postergada por el cambio de gobierno central.

Además existe un obstáculo, indicó el funcionario. Solo hay dos empresas certificadas para realizar el trabajo de compactación, son de Rosario y aseguran que por esa cantidad, no les resulta rentable venir hasta Misiones. Actualmente pagan 2 pesos por kilo. El objetivo no es económico, sino también ambiental, puntualizó Correa, ya que esos vehículos retenidos pierden aceite, combustible, etc y son contaminantes.

La ordenanza vigente establece un plazo de 6 meses a las motos secuestradas para pasar a compactación. “La ley establece que se debe dar de baja ese vehículo y si, el propietario reclama, hay que cobrarle lo que costó la compactación y luego devolverle lo que se recauda. Lo que el municipio recaude con esa compactación va destinado a una ONG y son 2 pesos por kilo, no es un valor significativo, pero se busca cuidar el medio ambiente”, contó. Mencionó que no se está aplicando la ordenanza de compactación a los 6 meses porque “hemos tenido situaciones de que cuando uno acomoda la moto, ahí aparece el titular, muchas personas se dejan estar”. Recordó que muchas de las que se acumularon durante la gestión anterior tenían que ver con las facilidades que existían para sacar motos nuevas solo con DNI. La gente optaba por no pagar la multa y comprar otra.

Por otro lado, respecto al secuestro de motos estacionadas en espacios céntricos reservados para tal fin, algo que se hizo frecuente, el funcionario aseguró que no hay persecución, y que los controles se hacen cuando los motociclistas están en circulación, entendiéndose que aquellos que están estacionando, son porque estaban circulando, y agregó “primero se le da la opción de llevar arriba de otro vehículo, o llamar a un pariente (para que le acerque la documentación faltante), se le da un tiempo, tenés 10 o 15 minutos”, aunque mencionó casos donde la gente va a buscar la documentación y “pasa una hora y no aparece”.

Insistió en que “se retiene hasta que subsane la falta”, y detalló que el artículo 40 de la ley nacional de tránsito establece los requisitos para circular y da lugar a la autoridad a retener cuando “el vehículo representa un peligro para terceros, es decir si vengo sin luces… queda más a criterio del inspector o del policía”, pero agregó “ahora si lo puedo subsanar, seguiré mi camino”, ejemplificando, “si tengo quemadas las laterales, la ley dice que luces quemadas no puede circular, pero la autoridad determina que la luz normal funciona y no representa un peligro para terceros, podría dejar circular hasta su casa, por ejemplo. Ese es el margen que le da la ley porque no puede prever todas las situaciones”. Otra razón podría ser el parabrisas rajado. “Va a ser la autoridad (inspector o policía) que va a determinar si representa un peligro para la conducción”, señaló.

Respecto a las motos con escapes antireglamentarios, se le retiene hasta que lo cambie y subsane la falta. En cuanto al notorio número mayor de motos sobre autos que son secuestradas frecuentemente , Correa reconoció que es cierto, se retienen más motos que vehículos de cuatro ruedas y lo atribuyó a que los automovilistas subsanan la falta en el momento (como una licencia vecina, pasa a conducir el acompañante) y siguen circulando, mientras que los motociclistas no.