Macri y Fernández se increparon detrás del escenario: “sos un inmoral y un mentiroso”

BUENOS AIRES. Mauricio Macri y Alberto Fernández se cruzaron no solo en el escenario sino tras bambalinas en uno de los cortes del debate presidencial. El Presidente increpó al candidato del Frente de Todos por haber mencionado a su padre, Franco, ya muerto.

Según testigos, Macri le dijo a Fernández que no podía agarráselas con alguien que no se podía defender, a lo que Fernández replicó que era un “inmoral” y “mentiroso”.

El intercambio fue confirmado por tres colaboradores de ambos candidatos, que también estaban detrás del escenario cuando se produjo el cruce.

Las fuentes dijeron que el clima fue áspero mas allá del intercambio dialéctico, al punto que los observadores temieron que el asunto pasara a mayores.

El clima entre los dos contendientes fue hostil en todo el encuentro. Una vez concluido el debate, cuando todos los candidatos se saludaron entre ellos, Macri y Fernández apenas si se dieron la mano, sin mirarse siquiera y caminaron cada quien para un costado.

Ese incidente entre bambalinas contrastó con el clima previo que se vivió, al comienzo, en el hall central de la facultad.

Con un espíritu “antigrieta”, ministros de Macri y aspirantes a reemplazarlos en un eventual gobierno de Fernández matizaban la espera en la mesas de sándwiches de miga, masas secas y yogur light. También hubo gobernadores, jueces federales y, afines con el escenario de la facultad, abogados.

Así, el ministro de Justicia, Germán Garavano, con su hijo menor, destacaba el efecto positivo que tuvo en el Presidente la marcha del Obelisco en diálogo con Daniel Sabsay, mientras a sus espaldas charlaba Carlos Beraldi, el abogado de Cristina Kirchner, con Marcela Losardo, la mujer de confianza de Alberto Fernández para la cartera de Justicia, y el excamarista Carlos Arslanian.

Al mismo tiempo, Alberto Dalla Via y Santiago Corcuera, jueces de la Cámara Nacional Electoral y responsables de la organización del debate 2019, hacían cola a la espera de un café, mientras aguardaba el comienzo del debate.

Llamó la atención la amabilidad con la que funcionarios habitualmente renuentes a las cámaras daban entrevistas, a la espera del debate.

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, habló casi durante una hora y no fue el único: Patricia Bullrich y Fernando de Andreis también compartieron sensaciones y conceptos antes de que Macri llegara.

La llegada de los dos principales candidatos fue bien distinta. Mientras Macri lo hizo sobre la hora y desde la quinta de Olivos, Fernández llegó con tiempo y se tomó una gaseosa pomelo antes de salir a escena.

El fuerte cruce entre Macri y Fernández por los índices de pobreza

Entre otros políticos, en tanto, Felipe Solá intercambiaba saludos con Alberto Iribarren y Julio Vitobello, integrantes del grupo más cercano a Fernández, y se mezclaban con los radicales Mario Negri y el gobernador Gerardo Morales.

A su lado se sacaba fotos el gobernador de Tucumán, Juan Manzur, mientras los empleados de maestranza de la UBA le pedían selfies a Matías Lammens, más por su condición de presidente de San Lorenzo que de candidato porteño del Frente de Todos.

Miguel Ángel Pichetto, compañero de fórmula de Macri, saludó a todos los peronistas ubicados en la primera fila del salón de actos, pero evitó al dirigente kirchnerista Juan Cabandié. Ya en el debate, el candidato Nicolás del Caño dijo con ironía que “Pichetto quiere parecerse a Micky Vainilla“, en referencia al personaje neonazi creado por el humorista Diego Capusotto.

Llegar a la Facultad de Derecho era atravesar una zona blindada. Carros de asalto de la Gendarmería Nacional y perros antiexplosivos custodiaban el perímetro, vallado con cercas de dos metros.

Para llegar se debía pasar por un escáner como en un aeropuerto y un doble chequeo de seguridad con zonas asignadas para funcionarios y periodistas y camarines exclusivos para los candidatos.

La seguridad fue el primero de los ejes abordados por los candidatos, y al concluir ese bloque inicial Macri mencionó cuatro veces la palabra “narcotráfico”, para acentuar las prioridades de su política de seguridad, mientras que Fernández mencionó ese término en una sola ocasión. Matices que marcaron diferencias entre ambos a lo largo del debate. (La Nación)