Tras 48 días prófugo, detuvieron al renovador Oscar Thomas en Capital Federal

BUENOS AIRES. Un llamado al 911 fue decisivo para detener a Oscar Thomas. El ministerio de Seguridad había ofrecido una recompensa para quien pudiera aportar datos certeros. Así cayó el único prófugo de la causa de los cuadernos de las coimas K.

Thomas sería trasladado desde la propiedad ubicada en Uriburu al 1000 a los tribunales de Comodoro Py en las próximas horas y quedaría detenido hasta declarar ante el juez Claudio Bonadio en la causa de los cuadernos de las coimas.

La Policía Federal detuvo en un departamento de la Capital Federal a Oscar Thomas, el último prófugo de la causa de los caudernos de las coimas K, por la que ayer fue procesada Cristina Kirchner -junto a otras 42 personas- como jefa de una asociación ilícita.

El Ministerio de Seguridad había ofrecido una recompensa de 500 mil pesos para dar con el empresario, ex director de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), que figura en varios de los cuadernos redactados por Oscar Centeno, el ex chofer de Roberto Baratta. Su nombre aparece en los escritos que refieren al pago de coimas.

Thomas representó un rol clave en el vínculo del ex gobernador de Misiones Carlos Rovira con los tres gobiernos kirchneristas.

El arquitecto fue subsecretario de Planeamiento Urbano de Posadas cuando Rovira era intendente y estuvo a cargo de obras importantes de la ciudad como la nueva sede del municipio, la nueva terminal de ómnibus y la costanera norte de la ciudad.

Cuando Rovira alcanzó la gobernación, ocupó la Subsecretaría de Gestión Estratégica, a cargo de obras como la zona franca de Puerto Iguazú y miembro de las comisiones técnicas del Proyecto de la Represa de Corpus y de las Obras Complementarias de Yacyretá, siempre en representación del gobierno provincial. Con la llegada de Néstor Kirchner a la presidencia fue designado director ejecutivo de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), cargo que ocupó hasta la llegada de Cambiemos.

Thomas permaneció tantos días prófugos porque desde un primer momento su abogado, José Manuel Ubeira, aclaró que no se entregaría, como hicieron la mayoría de los empresarios involucrados. 

“Thomas me dice, ‘yo no tengo por qué involucrar a gente falsamente’, porque las cosas que dicen no pasaron”, resumió el letrado en su momento.

Y apuntó contra los que se convirtieron en arrepentidos: “Las delaciones premiadas nunca anduvieron. Todo este esquema tarde o temprano va a fracasar; cuando todo llegue a un juicio oral, los que se beneficiaron ahora y se fueron a la casa van a terminar con un problema enorme porque va a ser muy difícil demostrar todo esto”. 

En la búsqueda del ex director de EBY, la Policía llegó a allanar un domicilio en el edificio Juan Pablo II, en el barrio de Villa Sarita de Posadas, provincia de Misiones. (Infobae)