El ojo del huracán Irma, el más potente del océano Atlántico en los últimos 37 años, atravesó hoy la isla caribeña de Barbuda con “importantes” daños.

Se prevé para el final de semana que llegue a la costa de Florida donde el gobernador, Rick Scott, declaró el “estado de emergencia en los 67 condados”, mientra el gobierno francés pidió a los habitantes de sus territorios de ultramar que no abandonen sus casas.

“El tendido eléctrico se ha afectado y la estación de policía local resultó parcialmente destruida, así como numerosas viviendas”, informó hoy la Oficina Nacional de Desastres de Barbuda, tras el paso por la isla de Irma, huracán de grado 5, el máximo del rango.

El prefecto del departamento francés de Guadalupe confirmó el número de víctimas mientras el fenómeno climático continúa su ruta hacia Puerto Rico, Haití y Florida

El paso del huracán Irma dejó al menos seis muertos en la parte francesa de la isla de Saint Martin, informó a la prensa el prefecto del departamento francés de Guadalupe, mientras el ciclón sigue su paso hacia Puerto Rico, Haití y Florida.

“La gendarmería recién pudo comenzar a salir a media mañana, antes la fuerza del viento no les había permitido, no hemos podido, tampoco con los bomberos, explorar toda la isla”, dijo Maire, advirtiendo que este balance no es definitivo.

El prefecto anunció además que se estima que puede que “entre el 60% y 70% de las viviendas” en San Martín hayan sido destruidas.

Antes, la ministra de Ultramar francesa, Annick Girarfin, había informado que había “dos muertos y dos heridos” en San Bartolomeo y San Martín.

El presidente francés, Emmanuel Macron, había advertido que el gobierno espera un balance “duro y cruel” del paso del Huracán.

El ojo del huracán Irma, de un diámetro de unos 50 kilómetros, permaneció alrededor de una hora y media en la isla francesa de San Bartolomé para después azotar a Saint Martin, que está dividida entre una zona perteneciente a Francia y otra asociada al reino de los Países Bajos.

En las redes sociales, las fotografías y los videos dejaban entrever el alcance de los daños en las islas -donde se produjeron cortes de electricidad y de telecomunicaciones-, con barcos transformados en maderas en un puerto, árboles descopados por las ráfagas de viento, tejados arrancados y coches sumergidos en las calles.

El mar ha “invadido con extrema violencia” las orillas, con la “sumersión importante de las partes bajas del litoral”, según la agencia meteorológica francesa Météo-France.

En diálogo con medios locales de Antigua, el primer ministro de Antigua y Barbuda, Gaston Browne, confirmó la muerte de un niño. Según trascendió en el canal norteamericano CNN, el niño murió mientras su madre intentaba escapar de su casa, cuya estructura se destruía. Hace tan solo unas horas fue el primer instante en el que oficiales del gobierno pudieron recorrer la isla tras el paso del fenómeno climático. Browne informó que cerca de 90% de la isla ha quedado destruida.

“Todas las estructuras edilicias fueron dañadas”, dijo el funcionario caribeño, quien añadió: “La devastación es total. Barbuda es literalmente un escombro”. Se estima que al menos 60% de la población quedó en estado de indigencia. La mayoría se encuentra en refugios o casas que han sido dañadas. Sin embargo, los vecinos mantienen “el buen espíritu”, confesó Browne.

En Puerto Rico, el huracán rozó el Norte del país soplando con vientos de 295 Km/hora y provocando fuertes lluvias, cortes de electricidad y caída de árboles.

Hacia las 19 locales, el ojo de Irma pasó a 90 Km al noreste de Puerto Rico, pero sus vientos huracanados alcanzaron la isla con rachas de 177 Km/hora, dijo el gobernador, Ricardo Rosselló, en una entrevista a CNN.

Irma prosiguió su avance a 26 Km/hora hacia el oeste, alejándose de Puerto Rico y rumbo a dirección a República Dominicana y Haití, en una ruta que la llevará a Florida para el fin de semana, según el boletín de las 00H00 GMT del Centro Nacional de Huracanes, con sede en Miami.

En San Juan, horas antes de la llegada de Irma, unas cuantas personas fueron a la playa para disfrutar del mar por última vez antes de buscar refugio. “Estoy preocupada. Esta va a ser una tormenta enorme, la mayor que hayamos visto”, dijo Angélica Flecha de 45 años.

La mayoría de los negocios estaban cerrados y las calles, casi vacías. Los estacionamientos de locales comerciales aún abiertos se encontraban atestados, ya que residentes acudían en masa a comprar suministros como hielo y agua embotellada.

El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, instó a los 3,4 millones de habitantes de la isla a buscar cobijo en uno de los 460 refugios de emergencia antes de la llegada del huracán.

Otros territorios del norte del Caribe, como Sotavento, Anguilla, Monserrat, San Cristobal y Nieves, además de las Islas Vírgenes y República Dominicana, estaban bajo advertencia de huracán.

El CNH dijo que Irma clasifica como uno de los cinco huracanes más poderosos del Atlántico en los últimos 80 años y como el ciclón más poderoso a la fecha en la región fuera del Mar Caribe y el Golfo de México.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump , declaró estado de emergencia para Florida, Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses, lo que permitirá el desembolso de fondos de emergencia, dijo la Casa Blanca.

Las autoridades en los Cayos de Florida llamaron al inicio de una evacuación obligatoria de visitantes y se ordenó el cierre de las escuelas públicas del sur del estado.

A los residentes de áreas bajas en el condado densamente poblado de Miami-Dade se les ordenó trasladarse hacia áreas más seguras. El gobernador de Florida, Rick Scott, dijo que se realizarían más evacuaciones obligatorias en el estado a medida que Irma avance, ya que se espera que provoque marejadas de hasta 3 metros.

“Podemos reconstruir casas, pero no resucitar personas”, dijo Scott en el programa “Good Morning America” de la cadena ABC.

Agencias AFP, AP, ANSA, Reuters, Télam