Veo humo, ¿qué verá Hugo?

​El gobernador salió con los tapones de punta a anunciar que recurrirá a la Justicia para frenar la venta de tierras a extranjeros tras el aval de la Corte al DNU 70/2023. Pero si rascamos un poquito la superficie, el anuncio tiene más de puesta en escena que de solución real.

​Por un lado, el mandatario blande el Decreto 1935 como un escudo protector frente a la desprotección legal, apelando a fibras sensibles de los misioneros: el 90% de frontera internacional, la biodiversidad y el arraigo del pequeño productor. Queda bien en los títulos, sacude el tablero político local y calma los reclamos internos de guardaparques y sectores afines.

​Pero por el otro, choca contra la pared de la realidad institucional. El DNU y la ley de tierras son normativas federales, y el margen de maniobra de la provincia en la justicia es más bien testimonial. Una jugada de ajedrez político para marcar la cancha, gritar soberanía desde la tierra colorada y tirar la pelota afuera, sabiendo que el impacto jurídico concreto es, en el fondo, puro humo.

Gastón Arotcharen