Ahora resulta que un 53,4% de “imagen positiva” alcanza para declarar que Passalacqua rompió con Rovira, que nació una nueva mayoría y que Misiones entró en una etapa de “horizontalidad”.
Qué rápido se construye una revolución con una encuesta.
Primero: ¿53,4% de qué exactamente? ¿De aprobación de gestión? ¿De imagen personal? ¿De simpatía? ¿De confianza? ¿De intención de voto? Porque mezclar todo para fabricar liderazgo es periodismo de PowerPoint.
Segundo: si ese 53,4% significa tanto como pretenden hacernos creer, ¿por qué no muestran la encuesta completa, la metodología, la muestra y las preguntas? Un porcentaje aislado no es una radiografía de la provincia.
Y tercero, la pregunta que más incomoda:
¿Desde cuándo una buena imagen personal equivale a que los misioneros votaron por el supuesto “quiebre” con Rovira?
Porque una cosa es que Passalacqua mida bien.
Otra muy distinta es que los misioneros hayan decidido cambiar de dueño político.
No confundamos imagen con poder, encuesta con elección y relato con realidad.
Después de más de dos décadas de un mismo espacio político gobernando Misiones, ahora nos quieren vender que todo cambió porque aparece un 53,4%.
Si realmente hubo un quiebre, que no lo anuncien en una nota: que lo demuestren con hechos.
Porque hasta ahora, lo único que parece haber cambiado es quién ocupa el centro de la foto.
Y si para demostrar que empezó una nueva etapa necesitan una encuesta, quizá sea porque la nueva etapa todavía no empezó.
53,4% puede ser un número.
Lo que todavía no sabemos es cuánto de ese número es respaldo real y cuánto es humo político con calculadora.
Paola Wojtowichz
