Una medida dispuesta directamente desde la Casa Rosada golpeará de lleno el bolsillo y la movilidad cotidiana de nuestra comunidad. En el marco del plan de desguace estatal y privatizaciones impulsado por el Gobierno nacional a través de la Red Federal de Concesiones, se confirmó la entrega de la Ruta Nacional 12 a un consorcio privado por 20 años, incluyendo la instalación de una nueva casilla de peaje en Puerto Rico.
Nos van a poner una barrera en la puerta de casa para cobrar por salir de nuestra propia ciudad.
Impacto regional: Capioví y Garuhapé también sufren el ajuste
Este «impuesto a la circulación» no solo afecta a Puerto Rico. La nueva casilla se convierte en un muro económico para las localidades aledañas. Los vecinos de Capioví y Garuhapé sufrirán de lleno las consecuencias, ya que una enorme cantidad de trabajadores y gran parte de la producción regional se trasladan diariamente hacia y desde Puerto Rico.
Miles de familias que dependen de este flujo constante de «ida y vuelta» verán recortados sus ingresos por una decisión tomada a miles de kilómetros de aquí.
Las claves del proyecto nacional que la gente no sabe:
Decisión de la Secretaría de Transporte y Vialidad Nacional: Bajo la normativa de la Ley de Bases y los decretos de ajuste central, la administración nacional delegó 456 km de traza (desde Ituzaingó hasta Puerto Iguazú) a manos de la UTE integrada por Carlos Enríquez S.A. y Hormi S.A..
Misiones sumará cinco peajes: El esquema impulsado por Nación no se conforma con mantener activas las casillas de Santa Ana, Colonia Victoria e Ituzaingó, sino que autoriza la construcción de dos nuevas estaciones de pago: una en Puerto Rico y otra en Fachinal.
El tarifazo que viene: Los pliegos redactados por la gestión central autorizan una tarifa base de $2.950 más IVA, pero con las cláusulas de ajuste e incitaciones para abandonar el efectivo, el costo por pase alcanzará un techo de entre $4.000 y $4.800. Ir y volver a trabajar a una localidad vecina puede costar cerca de 10 mil pesos por día.
Un golpe demoledor a la economía local:
Fragmentación del tránsito cotidiano: La medida nacional obliga a los vecinos que circulan diariamente entre Puerto Rico, Garuhapé, Capioví o Ruiz de Montoya a pagar para ir a trabajar, estudiar o comerciar.
Aumento generalizado de precios: El colono que saca la yerba, las empresas madereras y los camiones que traen la mercadería a los supermercados van a absorber este nuevo costo logístico. El resultado es uno solo: precios más altos en las góndolas locales.
Pagar por una ruta sin obras: Pretenden empezar a cobrar fortunas sin exigirles primero un tercer carril, banquinas seguras o accesos acordes. Primero te sacan la plata del bolsillo, después ven si arreglan el bache.
Fuente Data Puerto Rico
