Así lo manifiestan desde la agrupación Lista Gris de cara a las elecciones distritales de delegados para la CELO que se realizará este próximo 6 de noviembre.
«La CELO pertenece a sus asociados. Quienes ocupan cargos de conducción tienen la responsabilidad de administrar recursos, patrimonio y servicios que son de todos», indican y agregan:
«Por eso creemos que hablar de transparencia también significa hablar de los antecedentes de quienes toman decisiones dentro de la institución.
¿Puede una persona que registra antecedentes por irregularidades administrativas o financieras, y que en el pasado fue alcanzada por una sanción económica formal del Banco Central de la República Argentina (BCRA) por actuaciones en el ex Banco de la Provincia de Misiones, ejercer actualmente funciones de conducción en una cooperativa?
No estamos hablando de rumores ni de comentarios de pasillo. Estamos hablando de antecedentes oficiales registrados en publicaciones públicas que los asociados tienen pleno derecho a conocer.
El paso del tiempo no debería significar que los antecedentes desaparezcan de la discusión pública. Tampoco significa que una sanción administrativa o financiera implique automáticamente una inhabilitación legal permanente. Pero sí consideramos profundamente legítimo preguntar: ¿Ese antecedente fue informado a los socios? ¿Fue evaluado? ¿Resulta compatible con las exigencias de conducta, idoneidad y la preservación de la buena imagen social que exige el Estatuto de la CELO?
La transparencia debe valer para todos.
Por eso proponemos que quienes ocupen o aspiren a cargos de conducción presenten formalmente sus antecedentes y que cualquier sanción administrativa, financiera, judicial o disciplinaria relevante dictada por organismos reguladores sea conocida abiertamente por la comunidad cooperativa.
No pedimos privilegios ni persecuciones. Pedimos información, transparencia y las mismas reglas para todos.
Y para quienes puedan sentirse aludidos por estas palabras, una vieja frase lo resume mejor que cualquier explicación:
“Al que le quede el saco, que se lo ponga.”
Administrar una cooperativa exige honestidad, responsabilidad y una conducta que pueda ser mirada de frente por todos los socios».
