El abogado Adrián Benítez reveló los detalles de una estafa informática realizada contra su cliente oriundo de Posadas, a quien le sustrajeron los datos de su tarjeta de crédito para realizar consumos en Londres por 10.000 dólares.
El hecho ocurrió en el mes de enero, mientras la víctima se encontraba de vacaciones en Brasil. En ese lapso, desconocidos realizaron tres operaciones de compra de vehículos usados en Londres. Dos de las transacciones se concretaron, mientras que una tercera logró ser desconocida a tiempo por el damnificado tras percatarse de los correos electrónicos de confirmación. Lo insólito del caso radica en que las compras figuraban radicadas con domicilio fiscal y de entrega en el mismísimo Palacio de Buckingham, según detalló el letrado al programa El Show de los Impactos.
A pesar de haber realizado las denuncias correspondientes y que la División Cibercrimen de la Policía de Misiones acreditara el fraude, la pesadilla del cliente recién comenzaba. Según explicó Benítez, si bien los seguros bancarios suelen cubrir el monto consumido por la estafa ($10.000 USD$), no absorben los recargos e impuestos estatales aplicados a las compras en moneda extranjera (como el Impuesto PAÍS y sus percepciones), sumado a los intereses acumulados.
Como consecuencia, el banco emisor vendió la cartera de morosos a un estudio jurídico de cobranzas externo. Hoy, la entidad le exige a la víctima una suma que asciende a los 27 millones de pesos, figurando en el Veraz bajo la categoría de «irrecuperable» y sufriendo la parálisis total de su vida financiera.
El abogado denunció además la modalidad extorsiva con la que operan las empresas de cobranza: «Empiezan a llamarlo a él, a la hija, al vecino… Es una cosa totalmente prohibida. Se viola el secreto privado, la intimidad y la honra», remarcó Benítez, advirtiendo que este tipo de maniobras roza figuras penales como la coacción y la extorsión.
«Hay una vulneración total de los derechos del consumidor y una deshumanización del sistema bancario. Si no se actúa con mano dura y se aplican las leyes como corresponde a los bancos, la gente queda en absoluta indefensión», concluyó el letrado, asegurando que avanzarán hasta las últimas consecuencias.
