El escritor Chesterton tenía una forma poética de describir a la lógica: decía “Puede que una flor no muera en el invierno. Pero las flores mueren en el invierno”. Puede que en un partido de fútbol el que juega mejor no gane, pero el que juega mejor suele ganar. España le ganó la final del mundial a la Argentina 1 a 0 y se consagró campeón por segunda vez porque jugó la final mucho mejor que la Argentina.
Es cierto que los argentinos esperábamos una final más pareja. Pero no lo fue. Fue una final en la que los tres resultados que tiene un partido de fútbol-ganar, empatar o perder-se redujeron a dos: aguantar y empatar para ir a los penales. O perder. Y perdimos.
Hoy fue la despedida de los mundiales de un fenómeno del deporte como Lionel Messi. Y hemos vivido cinco años, con Lionel Scaloni al frente, en el que fuimos campeones y subcampeones mundiales, bicampeones de América y campeones de la Finalissima. Es un montón.
Pregunta: ¿por qué la Argentina jugó mal al final? Respuesta: por culpa de España.
No tuvimos esa felicidad completa que todos soñamos.
Ahora cada uno debe volver al desafío de intentar ser feliz en su vida personal.
Es el fin de Fiesta.
-Walter Anestiades
-Imagen: captura de tv
