El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) dio a conocer las estadísticas correspondientes a los primeros cinco meses de 2026 y confirmó una marcada retracción en el volumen de hoja verde ingresada a secaderos. Entre enero y mayo se registraron 275.170.147 kilogramos, frente a los 316.496.660 kilos del mismo período del año pasado.
La diferencia representa una merma de 41.326.513 kilogramos, equivalente a una caída interanual del 13,1%, uno de los descensos más significativos registrados en los últimos años para ese tramo de la cosecha.
El dato aparece en un contexto especialmente delicado para la actividad yerbatera. Desde la desregulación del mercado impulsada a fines de 2023 y la pérdida de atribuciones del INYM para establecer precios de la hoja verde, el sector viene atravesando un prolongado conflicto entre productores, industria y Gobierno nacional.
Durante los últimos meses, asociaciones de productores realizaron protestas y advirtieron que los valores pagados por la materia prima se ubican por debajo de los costos de producción, situación que, según sostienen, llevó a muchos establecimientos a reducir la cosecha o incluso a dejar parte de los yerbales sin levantar.
En ese escenario, referentes del sector productivo también cuestionaron el nuevo esquema de mercado. El director por la Producción del INYM señaló recientemente que la desregulación terminó perjudicando a los productores, quienes en numerosos casos perciben valores hasta un 50% inferiores a sus costos.
El informe difundido por el organismo no atribuye la caída a ninguna causa específica y únicamente refleja los volúmenes declarados por los operadores de la cadena yerbatera. No obstante, la disminución coincide con un período de fuerte deterioro de la rentabilidad primaria y de creciente preocupación entre los pequeños y medianos productores de Misiones y Corrientes.
Si bien las estadísticas por sí solas no permiten establecer una relación directa entre la baja de la cosecha y la crisis económica del sector, el descenso de más de 41 millones de kilos se suma a otros indicadores que muestran el complejo momento que atraviesa una de las principales economías regionales del noreste argentino.
