UN ACTO DE JUSTICIA



     “No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió”, canta Joaquín Sabina en el tema “Con la frente marchita”.

     Hace un año la Corte Suprema de Justicia dejó firme la condena a 6 años de prisión por “administración fraudulenta en perjuicio del estado” contra Cristina Kirchner. Algunos dicen sentir nostalgia por los tiempos en que ella y su marido manejaban el país porque “vivían mejor” que hoy.

    Eso nunca jamás sucedió.

    La realidad es que ella, su esposo y una caterva de obsecuentes cómplices fueron los únicos que vivieron mejor. El resto solo se comió las miguitas del gran banquete.

     El único presidente que sentó a los laburantes en la mesa del gran banquete fue Perón. La participación de los trabajadores en la riqueza nacional fue tan alta como nunca. Lo de Cristina fue, como bien dijo Lanata, “relato”.

     No es dificil entender lo que pasó en la causa Vialidad:
-Néstor y Cristina, como presidentes, tuvieron el poder de direccionar 51 licitaciones de obras viales en la provincia de Santa Cruz-ahí donde los Kirchner fueron Rovira-para un solo empresario amigo de ellos, Lázaro Báez.
-Lázaro Báez es un correntino que se crió en Santa Cruz y trabajaba como empleado bancario. En el 90 conoció a Néstor Kirchner cuando era intendente de Río Gallegos. Fueron, como mínimo, amigos. Cuando Néstor llegó a la presidencia en 2003, el bancario Báez, de la noche a la mañana, se convirtió en un empresario de la construcción.
-Con el grueso de las obras públicas “ganadas” por sus empresas constructoras, Lázaro se hizo millonario. Esas obras no se hicieron en tiempo y forma y algunas ni siquiera se hicieron (las rutas sin terminar están a la vista).  Y además tuvieron sobreprecios. Eso que llamamos “sobreprecios”, es guita del estado. Tu “guita”.
-Hay otra causa judicial que investiga como ese dinero que ganaba Báez volvía a los Kirchner. Esa es la causa conocida como “Hotesur”.
-Para destacar: la mayoría de los funcionarios que intervinieron en las distintas etapas del proceso judicial fueron nombrados en la presidencia de Cristina Kirchner y avalados por el senado con mayoría peronista.

     Cristina Kirchner fue bien condenada.

     “Si la realidad no coincide con mis palabras, peor para la realidad”, decía el filósofo John Locke.

     ¿Vos decís que Cristina estuvo mal condenada?

     No es bueno pelearse con la realidad.

-Walter Anestiades