Vecinos del barrio Prosol de Oberá, manifestaron su profunda preocupación por el estado de abandono de varios terrenos baldíos en la zona y espacios verdes municipales.
La falta de mantenimiento acumulada generó una proliferación alarmante de plagas urbanas, incluyendo roedores, insectos y víboras que pone en riesgo la seguridad de las familias, aseguraron.
Los residentes afirman que la acumulación de malezas transformaron los predios en focos infecciosos.
La mayor preocupación radica en la seguridad de los niños, quienes «no pueden jugar al aire libre ante el temor constante de sufrir mordeduras de serpientes o picaduras de animales ponzoñosos», señalaron.
Ante esta situación crítica, la comunidad solicita de manera urgente la intervención de las autoridades municipales y de los propietarios de los terrenos privados para que ejecuten tareas inmediatas de desmalezamiento, limpieza integral y fumigación en todo el perímetro del barrio.
