El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, volvió a defender el proceso de reformas impulsado por el gobierno de Javier Milei y puso como ejemplo el caso de la yerba mate. En una entrevista televisiva en Infobae, cuestionó con dureza el rol que durante años tuvo el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) en la formación de precios y aseguró que la eliminación de esa facultad permitió una fuerte baja en los valores que pagan los consumidores.
Al referirse al sector yerbatero, Sturzenegger planteó que el esquema previo generaba una situación contradictoria. “Con una industria totalmente competitiva ¿qué hace el Gobierno? A mí me explicaron que si tengo un monopolio tengo que tratar de hacerlo competitivo y no que si tengo un mercado competitivo lo hago monopólico”, afirmó.
En ese contexto, cuestionó directamente el funcionamiento del INYM antes de los cambios introducidos por el DNU 70. “Cuando armaron el Instituto Nacional de la Yerba Mate, su finalidad principal era fijar el precio de la yerba. Entonces se sentaban todos los productores y fijaban el precio”, señaló.
Según explicó, una de las modificaciones implementadas por el Gobierno fue quitarle al organismo la facultad de establecer los valores de referencia de la materia prima. “Javier Milei, con el DNU 70, le sacó al Instituto Nacional de la Yerba Mate la potestad de fijar el precio y el precio cayó a la mitad”, sostuvo.
Para el ministro, ese resultado permitió evidenciar el impacto que tenía la intervención estatal sobre el mercado. “Ahora, pudimos ver que lo que hacía ese instituto era duplicar el precio de la yerba que pagan 47 millones de argentinos, el 96% de las familias argentinas”, afirmó.Sturzenegger reconoció que las modificaciones generan tensiones dentro de la cadena productiva: “Obviamente, genera algún tipo de rispidez”. Sin embargo, sostuvo que el sector debería concentrarse en ampliar sus oportunidades de crecimiento. “Le digo a la gente de la industria de la yerba que tienen un producto exitoso, que se lo venden al 96% de las familias argentinas”, señaló. Para reforzar su argumento, destacó el nivel de penetración que tiene el producto en el mercado doméstico. “Hay pocos productos en el país que lo vendan al 96% de las familias”, remarcó.
A su entender, durante años la discusión estuvo centrada en el precio interno y no en el potencial de expansión de la actividad. “Estaban [en el INYM] tan focalizados en ver cómo le cobraban el doble al consumidor argentino que no ponían el foco en el crecimiento ilimitado”, afirmó.
El funcionario vinculó directamente la desregulación con el desempeño reciente de la actividad. “Ahora tenemos récord de producción”, aseguró. En ese punto también recordó que existían limitaciones para ampliar la oferta. “Acordate que también había una restricción que no podía aumentar la producción”, señaló. Además, destacó el desempeño de las ventas externas. “Tenemos récord de exportaciones”, indicó.
Con una mirada de largo plazo, Sturzenegger proyectó una transformación profunda para la cadena yerbatera. “Creo que en 10 años, cuando miremos la industria de la yerba, va a ser irreconocible”, sostuvo.
