La canasta básica aumentó más del 100% interanual y preocupa el impacto de la suba de alimentos y la sequía


Según informó el INDEC, una familia necesitó $145.000 para no ser pobre en noviembre. El dato -si se mide de forma anualizada- se ubica por encima del índice de inflación, que acumula 92,4%.

Tras el optimismo que generó en el Gobierno un leve descenso del aumento de la inflación en noviembre (4,9%), la medición que también difundió el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) el pasado martes de la canasta básica total (CBT), volvió a encender las alarmas.

Según informó el INDEC, la canasta básica, que define el umbral de la pobreza, aumentó 4,4% en noviembre, por lo que una familia de cuatro integrantes (dos adultos y dos chicos) necesitó $145.948 para no ser considerada pobre. En tanto, la canasta básica alimentaria (CBA), que establece la línea de la indigencia, marcó que ese mismo hogar requirió de $64.012 para cubrir sus necesidades básicas para subsistir.

La CBT, que comprende alimentos y otros bienes y servicios básicos como la vivienda, ascendió a $47.232 mensuales por persona en noviembre, mientras la línea de indigencia -que incluye la cobertura alimenticia imprescindible- se ubicó en $20.716.

Pero las alertas aparecieron por el siguiente dato: el incremento anualizado resultó mayor en las dos mediciones de la canasta en relación con el Índice de Precios al Consumidor (IPC).

Si la comparación se realiza de forma interanual, la canasta alimentaria superó el 100%: subió 101,8% y la total lo hizo en 97,4%. En paralelo, el IPC marcó un 92,4% en su comparación año contra año de noviembre.

En ese marco, a pesar de la aplicación del programa Precios Justos hasta finalizar el verano, surgieron interrogantes sobre el impacto que podría tener el incesante incremento en productos básicos para la alimentación como las verduras y frutas, a la vez que la sequía también podría tener su efecto en el precio de la carne pasados los primeros meses del 2023.