La indumentaria aumentó un 121,5% en los últimos doce meses

Después de haber pactado acuerdos de precios para los alimentos, combustibles e indumentaria, ahora el Gobierno espera sellar un esquema en los próximos días con un nuevo rubro que se sume a la finalidad de mantener a raya las cifras de inflación: el calzado.
Días atrás, el ministro de Economía, Sergio Massa, junto al secretario de Industria y Desarrollo Productivo, José Ignacio de Mendiguren, y el secretario de Comercio, Matías Tombolini, se reunieron con representantes de la industria del calzado, con el objetivo de empezar a delinear un acuerdo de precios.
A diferencia de los otros sectores, el objetivo principal por el que está pujando el equipo económico es aplicar una reducción sobre los precios del calzado y a partir de allí establecer algún tipo de sendero o mecanismo que sirva para contener la implementación de futuras subas.
“Estamos intentando que se ingrese al acuerdo con un descenso en los precios. Que los precios del calzado bajen y a partir de ahí establecer alguna modalidad que de previsibilidad. Puede ser un acuerdo similar al de los textiles, pero todavía se está negociando”, indicaron fuentes oficiales ante la consulta de TN. La idea del Ejecutivo es mantener las reuniones y definir los últimos detalles de la negociación la semana próxima.
La industria del calzado está bajo la lupa del Gobierno porque el sector de “Prendas de vestir y calzado” percibió una suba del 121,5% en la comparación interanual de octubre y acumuló un aumento de precios del 103,1% en lo que va del año, según el INDEC.
Acuerdos de precios: el plan del Gobierno para controlar la inflación
En su intento por controlar la inflación, el Gobierno ya cerró acuerdos de precios con distintos sectores. En los primeros días de noviembre, se firmó una iniciativa con la industria textil para mantener los valores de octubre por 60 días y una vez cumplido ese plazo, los precios de los productos se adecuarán -por 90 días- a la variación del tipo de cambio oficial del dólar.
Luego, Massa presentó la canasta de Precios Justos, el programa oficial que congela los precios de más de 1800 productos que mantendrán sus valores fijos hasta el 28 de febrero de 2023 por un plazo de 120 días. A su vez, el plan incluye un tope de aumento de 4% por cuatro meses para los costos de los productos que quedan afuera del programa oficial.
Más adelante, también se negoció con los referentes de las principales petroleras del país –YPF, Shell, Trafigura, Axion establecer un techo a los aumentos que podrán aplicar entre diciembre y marzo. En concreto, en los primeros tres meses, las petroleras podrán subir sus precios un 4% mientras que en el tercer mes del año próximo podrán hacerlo en un 3,8%.
Sumado a esto, con la cercanía de las vacaciones de verano, los precios en la costa bonaerense suelen dispararse, el Gobierno busca acordar con empresas del sector turístico un tope de aumentos para evitar mayor presión sobre el bolsillo de los trabajadores.
Lo cierto es que el objetivo del equipo económico es contener la acelerada inflación de los últimos meses y conseguir que el IPC que difunde mensualmente el INDEC se ubique en un 5%, de manera de que se cumpla en 2023 la proyección del 60% que se estableció en el Presupuesto, especialmente en diciembre, un mes donde el nivel de precios suele ser alto y de cara al 2023, cuando se dé inicio al próximo año electoral.