La historia del gemelo del ARA San Juan: se gastaron $57 millones en su reparación y terminó como chatarra


Se trata del submarino ARA Santa Cruz, que se encuentra en el astillero de Tandanor. Documentación oficial demuestra que el Estado realizó una millonaria inversión. pero la nave finalmente será desguazada.

La última navegación del submarino ARA Santa Cruz fue el 17 de junio de 2014. Aquel día la nave arribó a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, proveniente de Mar del Plata para ingresar en una esperanzadora reparación que lo ponga a punto para continuar en servicio por varios años más.

Pero lo que pocos imaginaron en aquel momento es que ese submarino, gemelo del ARA San Juan, pasaría años en los talleres, se invertirían millones en su reparación, pero la nave jamás volvería a navegar. De hecho, la Armada acepta que su futuro no es otro que el desguace.

TN reconstruyó en base a fuentes y documentos oficiales la historia de la reparación inconclusa del submarino ARA Santa Cruz en el que se invirtieron más de $57 millones entre 2014 y 2019. Una unidad que por estos días debería custodiar el mar argentino, pero se encuentra en un galpón del astillero estatal Tandanor. Una historia que cruza a los gobiernos de Cristina Kirchner, Mauricio Macri y Alberto Fernández.

Ara Santa Cruz: en cinco años, se reparó solo el 20% de lo planificado
Formalmente, las tareas para poner a punto esta nave que la Armada Argentina adquirió en la década del 80 proveniente de Alemania se iniciaron el 1 de noviembre de 2014, en pleno gobierno de Cristina Kirchner.

El sitio elegido para su reparación fue el astillero Tandanor, dependiente del Ministerio de Defensa y cuyas acciones en un 90% pertenecen al Estado Nacional. El contrato original contemplaba que todas las reparaciones debían realizarse a cambio de $99.828.385 y se firmó el 27 de febrero de 2015. Pero no se respetarían ni los montos ni los plazos establecidos.

Para poner en condiciones a la unidad, se debían realizar en total 688 obras y 52 tareas particulares, de las que solo se iniciaron 267 y se terminaron 135, es decir, tan solo el 20% de todo lo planificado.

Un dato agrava aún más esta situación: el ARA Santa Cruz estuvo en reparaciones hasta noviembre de 2019, mes en el que la Armada Argentina decidió dar de baja el convenio. En otras palabras, en cinco años solo se avanzó con el 20% de la construcción. De seguir ese ritmo se hubiese tardado 25 años en terminar todas las tareas

Fuentes del entonces gobierno de Mauricio Macri ensayaron ante TN una explicación sobre los motivos por los que se decidió rescindir el contrato. “Esa clase de submarinos como el ARA Santa Cruz y San Juan, los TR-1700, eran alemanes, se hicieron muy pocos y ya no existen más los repuestos. Insistir con su arreglo era una torpeza, más aún después de la tragedia”.

La misma fuente agregó que técnicos alemanes vinieron a la Argentina tras el naufragio del San Juan y recomendaron no continuar con las reparaciones.

Si se tiene en cuenta que el contrato original era por poco más de 99 millones de pesos, y que se le pagaron a Tandanor $57.376.363, se abonó el 57% del convenio y no se completó ni el 80% de toda la reparación.

En 2018 se firmó una adenda al contrato por otros $94.541.318, lo que totalizaban unos $194.369.704, de los que según la documentación oficial a la que accedió este medio mediante un pedido de acceso a la información pública, restan pagar $136 millones. Este medio intentó comunicarse con autoridades de la Armada, Tandanor y el Ministerio de Defensa para verificar si este monto debe pagarse obligatoriamente, pero no obtuvo respuesta.