Ya se superaron los 842 abortos legales durante 2022 en Misiones

Así lo afirmó la referente del Programa Provincial de Salud Sexual y Procreación Responsable, Norma Miño. Ya en agosto superó el total de abostos legales realizados el año pasado que fueron en total 620, a partir de la Ley 27.610 de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE).

Luego de sancionarse la ley y en pleno contexto de pandemia la provincia contaba con siete equipos profesionales interdisciplinarios que realizaban la intervención de manera conjunta. Hoy en día ya son 25 equipos profesionales: alrededor de cuatro o cinco por cada una de las seis zonas sanitarias de Misiones, distribuidos en los Centros de Atención Primaria de Salud (CAPS) y en los hospitales.

No obstante, en aquellos lugares donde no hay equipos que realicen la IVE, los encargados de recibir los casos y brindar la información son los CAPS que contactan a la paciente con el Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable, y ahí se inicia una secuencia de acompañamiento a la paciente, para que ingrese a cualquiera de los 25 servicios disponibles (el más cercano).

“Antes de la ley ya se venía trabajando la interrupción legal del embarazo (ILE) que, si bien estaba desde hace mucho tiempo en nuestra constitución, la gente lo supo recién cuando surgió el debate de la IVE”, afirmó Miño al diario Primera Edición.

En ese marco, añadió que en la provincia nunca faltaron los medicamentos para realizar dicho procedimiento y que en el 92% de los casos la intervención se realiza de forma ambulatoria. Todos y cada uno de ellos se van reportando en una base de datos online a cargo del Programa de Salud Sexual para realizar un seguimiento.

A su vez, según la referente, el grupo etario más predominante entre las personas que toman la decisión de la interrupción voluntaria del embarazo es el de 20 a 29 años, algo que tiene que ver “con que personas de esta edad tienen más acceso a la información y conocimiento sobre la ley, entre otras cosas”, indicó.

Ante la consulta sobre cuál es el acompañamiento previo y posterior que reciben estas mujeres, Miño explicó que la mayoría de ellas ya acude con una decisión tomada, “sobre todas las cosas escuchamos a la persona, su situación, y qué es lo que plantea y en función de eso le aconsejamos si ella lo requiere. Hay que recordar que el proceso de decisión es un proceso autónomo, no interferimos en eso, sólo le ofrecemos lo que necesite”, indicó.

Asimismo, en cuanto a las mujeres que sí solicitan asistencia psicológica, en su mayoría, lo hacen porque están transitando una situación de violencia de género, no por la interrupción del embarazo en sí, según Miño.