Carlos III, el nuevo monarca del Reino Unido tras la muerte de Isabel II a los 96 años

“Es un momento de la mayor tristeza para mí y para todos los miembros de mi familia”, dijo a través de un mensaje publicado por la familia real; por qué el nuevo monarca decidió llamarse Carlos III.

Isabel II murió a los 96 años, tras casi 71 años en el trono.
La muerte de la soberana llega prácticamente por sorpresa, porque pese a su avanzada edad, gozaba de una salud de hierro. Ni siquiera la pandemia de Covid-19 pudo con ella
En junio celebró su Jubileo de Platino, por cumplir siete décadas como Reina. Es la única monarca que ha visto este festejo.

 

En total, 96 años que en la práctica fueron varias vidas juntas. La Reina Isabel II ha fallecido este jueves 8 de septiembre en Balmoral justamente un año y seis meses después de su marido, el príncipe Felipe de Edimburgo, que murió el 9 de abril de 2021, a los 99 años. El duque fue, en sus propias palabras, su «fuerza», y solo unos meses después ha emprendido ella también su viaje a la eternidad. Precisamente, celebró su cumpleaños más amargo tan solo cuatro días después del funeral de su marido, con quien en el 2007 se convirtió en la primera pareja de la familia real en celebrar su aniversario de bodas de diamante (60 años).

La muerte de la soberana llega prácticamente por sorpresa, porque pese a su avanzada edad, gozaba de una salud de hierro. Esta misma semana se la ha podido ver junto a Liz Truss, la sustituta de Boris Johnson tras su dimisión por el escándalo del ‘partygate’. Un encuentro que es ya la última aparición en público de la Reina. Ni siquiera la pandemia de Covid-19 pudo con ella. Pero los años no perdonan ni a quienes parecen inmortales.

Señales de alarma

En sus últimas apariciones públicas, la soberana aparecía sonriente, contenta, tan elegante como siempre. Pero hace casi un año se encendió la primera señal de alarma: utilizó un bastón para ayudarse a andar. Fue durante la ceremonia del 12 de octubre de 2021 para conmemorar los cien años de historia de la Royal British Legion, en la Abadía de Westminster.

 

Poniendo fin a una espera récord en la historia de la monarquía británica, Carlos ascendió al trono de inmediato tras la muerte de su madre, de acuerdo con la antigua máxima latina “Rex nunquam moritur” (”el rey nunca muere”).

El nuevo rey es libre de elegir su propio título de reinado y puede seleccionar otro de su nombre completo -Carlos Felipe Arturo Jorge- o elegir un nombre completamente diferente. Finalmente se llamará rey Carlos III.

El nombre Carlos tiene una trayectoria cargada en la historia británica. El rey Carlos I ascendió al trono en 1625, pero sus enfrentamientos con el Parlamento finalmente llevaron a la Guerra Civil Inglesa, y fue ejecutado por decapitación en 1649.

El rey Carlos II era un niño cuando comenzó esa guerra. Cuando su padre fue ejecutado siete años después, los escoceses lo declararon rey antes de huir a Francia en el exilio. Fue invitado a regresar a Londres en 1660 y restaurado al trono de su padre, que reinó hasta 1685.