Peritos determinaron que no había una bala en la recámara de la pistola

El arma hallada donde se detuvo al hombre que quiso dispararle a Cristina Kirchner tenía cinco proyectiles pero ninguno de ellos en la recámara.

Ya están los primeros resultados de la pericia ordenada por la Justicia federal a la pistola Bersa que utilizó Fernando Sabag Montiel para intentar matar a la vicepresidenta Cristina Fernández.

En primer lugar, se sabe por qué no salió la bala del arma. La división Balística y el Laboratorio Químico determinaron que el arma funcionaba bien pero que en el momento del ataque no había una bala en la recámara.

Tras esto, la otra investigación fue para saber de quién era la pistola. Según informa Infobae,el arma es oriunda de Villa del Parque, el viejo barrio de Sabag Montiel. El titular era César Bruno Herrera, un vecino de esa zona.

La Policía Científica logró reconstruir el número completo y así dio con el dueño original. Herrera vivía a pocas cuadras de la vieja casa del detenido. Ahora resta saber si el hombre le regaló el arma a Sabag Montiel o si este la robó.

Por último, una pericia determinó que fue Sabag Montiel quien empuñó el arma el jueves pasado. Fue un tatuaje nazi que tiene en su mano izquierda lo que sirvió como comprobante.

El estudio ya está en manos de la jueza federal María Eugenia Capuchetti y consistió en el análisis por dimensiones y la morfología del tatuaje que tiene en su mano el agresor en los videos que registraron el hecho.