Cristina recusará al fiscal de la causa Vialidad: “El poder judicial argentino apesta”

Lo confirmó la Vicepresidente en una serie de tuits en donde denunció complicidad entre Diego Luciani, el presidente del Tribunal Fiscal Rodrigo Giménez Uriburu, el camarista Llorens y Mauricio Macri.


En medio de los cambios de Gabinete y del reordenamiento de la Secretaría de Energía, la agenda política de Cristina Kirchner pasa por la Justicia. Este domingo por la noche, la Vicepresidenta adelantó el Twitter que recusará al fiscal de la causa Vialidad, Diego Luciani. “El poder judicial argentino apesta”, se despachó Cristina.
En una seguidilla de tuits, la vicepresidenta acusó a Luciani de tener una “asociación ilícita” junto al Presidente del Tribunal Fiscal Rodrigo Giménez Uriburu y al camarista Mariano Llorens. La prueba que esgrimió la vicepresidenta es una foto en donde aparecen Luciani y Uriburu vestidos con un equipo de fútbol.
“El Pte. del Tribunal y el Fiscal de la causa ´Obra Pública´ jugando al fútbol en la quinta de Mauricio Macri. El camarista Llorens juega en el ‘mismo equipo’ pero ese día faltó al partido”, escribió Fernández de Kirchner.
Y siguió con otra foto en donde aparecen Luciani y Uriburu, también ataviados con camisetas deportivas, junto a Jaime Méndez, intendente de San Miguel que este fin de semana hizo una recorrida con Mauricio Macri y Roby Martínez, cuñado de Horacio Rodríguez Larreta. “Pensar que me armaron una causa porque decían que un día lo habían visto al Juez Cassanello en Olivos”, sumó Cristina. En 2016, dos testigos dijeron que el magistrado había visitado la quinta presidencial mientras empezaba a tramitarse la causa contra Lázaro Báez por lavado de activos. Años después, esas personas admitieron haber mentido.
Para cerrar, la Vicepresidenta adelantó que este lunes, cuando se retomen los argumentos en el juicio de la causa Vialidad en su contra, su abogado recusará “a los jugadores de fútbol”. “El Poder Judicial argentino apesta”, cerró.
Qué es la causa Vialidad
Durante los cuatro días de alegatos (aún quedan cinco jornadas más), los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola aportaron pruebas para demostrar que el empresario de la construcción Lázaro Báez competía contra sí mismo, en lo que catalogaron como “licitaciones ficticias”, y consideraron probado que hubo direccionamiento en todos los contratos que recibió el empresario por parte del matrimonio Kirchner. También apuntaron al hijo de Cristina Kirchner, el diputado Máximo Kirchner: “Está comprobada su participación”.
Luciani mostró que el líder de La Cámpora cruzó mensajes con el entonces secretario de Obras Públicas de la Nación José López, que lo mantenía al tanto sobre los avances de los distintos proyectos de obras para Santa Cruz, a pesar de que no ocupaba ningún cargo político en el 2015.
López a su vez mantenía contactos Matías Bezi, amigo de Máximo Kirchner y diputado provincial. “¿Pudiste hablar con Maxi para definir la ubicación de las 100 cuadras?”, decía uno de sus mensajes.
En la última presentación, Luciani había dicho que en la provincia de Santa Cruz hubo un “direccionamiento grosero inadmisible” a favor de empresas de Lázaro Báez en la adjudicación de obra pública vial nacional entre 2003 y 2015, con sobreprecios e incumplimientos.
En la última presentación, Luciani había dicho que en la provincia de Santa Cruz hubo un “direccionamiento grosero inadmisible” a favor de empresas de Lázaro Báez en la adjudicación de obra pública vial nacional entre 2003 y 2015, con sobreprecios e incumplimientos.
El juicio se realiza de manera semipresencial, con los jueces Jorge Gorini, Andrés Basso y Rodrigo Giménez Uriburu conectados desde una sala de audiencias de Comodoro Py 2002 y el resto de las partes de manera remota. Además de la Vicepresidenta son juzgados Báez, el exministro de Planificación Federal Julio De Vido y exfuncionarios del área como José López y Carlos Kirchner, entre otros.