Cobos propone un servicio cívico voluntario para quienes no terminen sus estudios

El diputado nacional de la UCR Julio Cobos presentó un proyecto de ley para crear el Programa Integral de Terminalidad Educativa y Capacitación Laboral, una suerte de servicio cívico voluntario para colaborar con la situación de miles de jóvenes de todo el país que están excluidos del sistema educativo y laboral.

«Argentina atraviesa momentos muy complejos que afectan a millones de ciudadanos y que requieren una atención prioritaria. Desde el Estado, también tenemos que ocuparnos que lo urgente no tape ni posponga lo importante, debemos frenar y revertir la tendencia negativa en cuanto en los índices educativos», fundamentó el ex vicepresidente sobre su iniciativa.

Según dijo, «hoy, 5 de cada 10 jóvenes de entre 18 y 24 años están excluidos del sistema educativo».

«Incremento en el abandono escolar y repitencia, bajo rendimiento en lengua y matemáticas, aumento de las brechas educativas conforme a los ingresos familiares, baja comprensión lectora son algunas de las situaciones que enfrentamos, todo agravado por la pandemia«, enumeró el legislador mendocino.

Por eso, propone un «programa que ayude a terminar la trayectoria educativa a quienes, por la razón que sea no pudieron hacerlo, y a su vez a capacitarlos en oficios para facilitarles una salida laboral».

«Tenemos que hacer realidad el cumplimiento de la obligatoriedad de la educación establecida por la ley 26.206 y no dejarla en una mera declaración de intenciones», consideró.

«La verdad es que estamos lejos de cumplir con eso, que además de un deber, es un objetivo irrenunciable porque busca formar generaciones y darles mayores y mejores herramientas a millones de personas. Tenemos que corregir ese desfasaje en la población de 18 a 24 años, utilizar toda la infraestructura con la que cuenta el Estado para transformarla en centros de educación y capacitación”, agregó.

El legislador mendocino citó la «experiencia exitosa en Mendoza con el Servicio Cívico Voluntario«, y recordó que «en aquella oportunidad se dio terminalidad educativa en un solo año para los alumnos que no completaban 8vo y 9no de EGB3 y el resultado fue una buena integración de chicos que habían abandonado la escuela; retomaron los estudios, se los capacitó y se les pagó una beca mientras duraba el curso. Eso podemos replicarlo a nivel nacional con un gran impacto».