La obra fue anunciada como una solución para los próximos 20 años en lo que se refiere abastecimiento de agua en Oberá, pero desde su puesta en marcha en enero de 2016, no ha dejado de dar problemas. Incluso la empresa tardó varios años en entregar formalmente la obra porque «estaba a prueba».
Este miércoles en horas de la siesta, los operarios de la CELO continúan con la reparación comenzada ayer tras romperse el acueducto de 13 mil metros que une la planta de bombeo localizada sobre el arroyo Bonito con la planta de potabilización. Se trata de la tercera rotura en 15 días.
El material del caño no es acero, pero si la camisa que lo recubre. En buena parte es flotante y otra está bajo tiera con soportes de cemento.
Dado que las reservas de la cisterna de la plata tiene una capacidad limitada, cada vez que se rompe el acueducto, o dejan de funcionar las bombas por los cortes de energía; la cooperativa interrumpe el suministro de agua a los barrios por hasta una semana en sectores altos, debido al aire que queda en los caños.
La obra fue realizada por la empresa cordobesa Borcom por un monto inicial de 53 millones de pesos (6 millones de dólares, hoy unos 600 millones de pesos tomando el oficial a 100 pesos) , aunque se desconoce el costo final. La misma constructora tuvo problemas en la instalación de redes cloacales en Eldorado, llegando a caer el contrato.
El primer problema que tuvo la obra fue que subía el arroyo y se inundaba la sala de máquinas donde se encuentran las bombas. Por ello, hubo que construir metros más arriba otra planta de bombeo al año siguiente. Luego, en 2018, personal de la Celo debió colccar un protector «canasto» para imposibilitar la llegada de basuras y residuos vegetales al sector de succión de las bombas del Bonito.
Por un error de diseño, la toma se llenaba de basura y sedimentos arrastrados por el arroyo, lo que implicaba reiterados cortes en el servicio, problema que causaba inconvenientes en las bombas por hacerlas trabajar en seco.



En enero de 2018, el entonces presidente de la CELO, Carlos Ortt, en declaraciones a FM Oxigeno reconoció que la obra de toma de agua del arroyo Bonito «está mal hecha».
A esto le suma que el abastecimiento eléctrico a los motores que envían el agua a la planta están condicionados a una red energética deficiente como lo es la línea 132 kv, y dado el alto consumo de los mismos, es imposible colocar un grupo electrógeno.
«No quiero hablar de la obra porque eso hizo la provincia y uno recibe terminada, si querés aceptá como está», dijo en ese momento Ortt, recordando que debió elevarse la sala de motores porque se inundaba, pero la toma sigue estando dentro del arroyo.
La cisterna que se hizo con la obra es de 4,5 millones de litros de agua, lo que es poco para Oberá, por eso apenas se cortan las bombas o hay una rotura, se vacía en pocas horas.
En el proyecto del troncal norte se planificó una cisterna de 5 millones de litros que está en construcción en el parque termal, pero también dependen del acueducto del Bonito que, al romperse dejarán sin agua al nuevo troncal.
Según los técnicos, es muy difícil sacar el aire de los caños por la topografía, razón por la que el purgado lleva días después de cada corte.


2 comentarios sobre “Acueducto del Bonito: costó $53 millones (6 millones dólares), tiene 6 años pero siempre tuvo problemas”
Los comentarios están cerrados.