Corrientes y Misiones tuvieron la menor inversión pública nacional

Si bien la inversión pública nacional en la Provincia durante el año 2021 tuvo un crecimiento real del 92,5 por ciento respecto a 2020, Corrientes fue la provincia del NEA con menor inversión. Concentró el 1,7 por ciento de la inversión total nacional. Le sigue Misiones con 2,1%. 


Un resumen de la inversión pública nacional durante 2021, en relación a los niveles de participación de cada jurisdicción sobre el total, se destaca que entre Caba, Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe explican el 53,4 por ciento del total ejecutado.
Si se agrupan los datos por regiones, la Pampeana (incluyendo Caba) se quedó con el 59,2 por ciento de la ejecución; en segundo lugar se ubica el NOA (16,2 por ciento); luego el NEA (11,0 por ciento), y cierran la Patagonia (7,9 por ciento) y Cuyo (5,7 por ciento).
En las provincias del NEA, Corrientes concentró el 1,7 por ciento de la inversión pública nacional, mientras que Chaco concentró el 4,1 por ciento, Misiones 2,1 por ciento y Formosa 3,1 por ciento.


Corrientes registró un incremento real del 92,5, Chaco 109,8 por ciento, Misiones 12,5 por ciento y Formosa 248,8 por ciento.


En tanto, al comparar la inversión de 2021 en Corrientes contra la de 2018, se observa un incremento del 21,6 por ciento y un descenso del -43,7 si la comparación es con el año 2017.
En la región NEA, Corrientes tuvo una inversión per cápita de 6.487,3 pesos, Chaco 14.265,2 pesos; Misiones 6.848 pesos y Formosa 21.672 pesos.
Durante 2021, la inversión pública del Estado nacional sostuvo altos niveles de ejecución, y cerró el año totalizando 423.241,2 millones de pesos, creciendo 185,6 por ciento en términos reales frente a 2020.
Al ajustar dicho resultado según el alza de precios, el incremento real del año fue del 90 por ciento, según un informe de la consultora Politikon Chaco difundido ayer por el portal local de noticias Momarandú.
El fuerte impulso de proyectos de obra pública, sumado a financiamiento para adquisición de equipamiento y a la baja base comparativa de 2020, explican en mayor medido este fuerte salto observado.
Además, se da también un dato relevante al comparar los resultados en moneda constante contra los años anteriores: la inversión pública en las provincias quedó no solo arriba de 2020, sino también del 2019 y 2018 (+42 por ciento y +20,8 por ciento, respectivamente); pero no logró superar los niveles de 2017 (-22 por ciento en relación a ese año).
Al observar por componente de la inversión según ubicación geográfica, el 51 por ciento del total se concentró en la inversión real directa, mientras que el 49 por ciento restante correspondió a transferencias de capital, pero esta situación no fue homogénea hacia adentro de las jurisdicciones subnacionales, y existen grandes diferencias.
Por caso, en la Caba el 96 por ciento correspondió a inversión real directa, al ser distrito sede del Gobierno federal; en el otro extremo, en San Luis el 81 por ciento se concentró en las transferencias de capital.

UBICACIÓN
GEOGRÁFICA

En relación a los niveles de participación de cada jurisdicción sobre el total de la inversión pública del Estado nacional, se destaca que entre Caba, Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe explican el 53,4 por ciento del total ejecutado. Por ende, casi 55 de cada 100 pesos de inversión pública quedaron en esos distritos.
Esto ha sido históricamente similar, por el alto peso poblacional de esos distritos y por concentración de políticas públicas. Además, en Caba la inversión es alta no por asistencia o coordinación con el gobierno local, sino por ser sede del gobierno federal.
La provincia de Buenos Aires, con un total ejecutado por 126.315 millones de pesos, se quedó con el 29,8 por ciento del total en 2021; la Caba, por los motivos detallados previamente, concentró el 11,8 por ciento del total (por 49.757,3 millones de pesos).
Le sigue Córdoba (6,7 por ciento del total, por 28.389,7 millones de pesos); y antes de Santa Fe, aparece La Rioja (6,3 por ciento del total, por 26.656,1 millones). La provincia del NOA tiene altos niveles de inversión principalmente explicados por un fuerte volumen de transferencias de capital, que se dan por asignación presupuestaria en formato de compensación histórica. Detrás de La Rioja, como se mencionó, aparece Santa Fe (5,1 por ciento del total por 21.527,2 millones).
En el otro extremo, dos provincias patagónicas son las únicas que no alcanzan el punto de participación sobre el total ejecutado de la inversión pública del Estado nacional: Santa Cruz (0,8 por ciento) y Tierra del Fuego (0,7 por ciento).
Si se agrupan los datos por regiones, la Pampeana (incluyendo Caba) se quedó con el 59,2 por ciento de la ejecución; en segundo lugar se ubica el NOA (16,2 por ciento); luego el NEA (11,0 por ciento), y cierran la Patagonia (7,9 por ciento) y Cuyo (5,7 por ciento).
En las provincias del NEA, Corrientes concentró el 1,7 por ciento de la inversión pública nacional, mientras que Chaco concentró el 4,1 por ciento, Misiones 2,1 por ciento y Formosa 3,1 por ciento.

CRECIMIENTO
REAL

Analizando los resultados acumulados de 2021 medidos en pesos constantes, a modo tal de observar su variación real, las brechas en el desempeño de la inversión según ubicación geográfica son variadas y profundas. Así como el total consolidado de las 24 jurisdicciones mostró un alza del 90 por ciento real, hay diez distritos con incrementos superiores; otros doce que crecieron en menor ritmo, y dos que han sufrido caídas.
En el top de provincias de mayor expansión real, hay cuatro que lo hicieron por encima del 200 por ciento real: la lista está integrada por Formosa, Chubut, San Luis y Catamarca, en ese orden. Otras cuatro provincias, a su vez, crecen por encima del 100 por ciento real.
En el fondo de la tabla, Jujuy y San Juan son las provincias que finalizan el año con caídas reales.
En la región NEA, Corrientes registró un incremento real del 92,5, Chaco 109,8 por ciento, Misiones 12,5 por ciento y Formosa 248,8 por ciento.
El consolidado de inversión pública en las 24 jurisdicciones subnacionales creció por encima de 2018 y 2019, años donde, tras la crisis cambiaria de 2018, la inversión tuvo un fuerte freno.