La campana sonó tres veces y pueden ser cuatro

Si, en Oberá la campana sonó tres veces.
La primera el 6 de Junio, la segunda el 12 de Septiembre y la tercera el 14 de Noviembre, las tres anunciando lo mismo y ese anuncio fue sin ninguna duda el hartazgo de este manejo político impulsado por la renovación K, con su famoso proyecto misionerista, que nos viene tomando el pelo desde hace diecinueve años.
Un proyecto político vacío de iniciativas y propuestas que mejoren la calidad de vida de los misioneros, pero sí que mejoren la vida y la economía hasta límites insospechados de sus creadores y personeros que los acompañan.
Está demostrado paso tras paso, por parte de las autoridades provinciales y municipales, que el único tema que los desvela es como seguirle metiendo la mano en el bolsillo al misionero, viva donde viva y haga lo que haga, por supuesto hablo de trabajar, invertir, querer progresar con el propio esfuerzo, etc.
El fin es recaudar, el fin es seguir politiquiando con plata que no es de ellos, el fin es seguir manteniendo su casta de burócratas inservibles y acomodados en los distintos poderes del estado provincial y municipal.
Entonces cabe que nos preguntemos.
¿Por qué no hacemos sonar la campana por cuarta vez?
Claro, muchos dirán no hay mas elecciones.
¿Y entonces como?
Queremos pagar nuestros tributos al fisco como corresponde, pero siempre y cuando el fisco no nos quiera asaltar.
¿Si la inflación de los últimos 12 meses fue del 50,9% , siendo exactos, porque se nos exige pagar en algunos impuestos y tasas + de ese valor de aumento que sería lo razonable dentro de la irrazonable inflación generada por el propio Estado?
Propongo usar las herramientas que nos da la constitución, hagamos valer nuestros derechos.
Instemos a nuestro diputados elegidos, sobre todo los de JxC, que votaron a Rovira como presidente de la legislatura, es probable que consigan algo, el resto son figuritas de álbum.
Recordemos que estos señores no van gratis, su sueldo sale de los impuestos que pagamos y como si estuviésemos en el siglo XIX tienen vacaciones legislativas hasta el 1 de Mayo.
En las ciudades con defensoría del pueblo, hagamos presentaciones conjuntas, para no pagar más que lo que corresponde, es un problema que afecta a todos.

“Recordemos que quien es autoridad, en democracia avanza hasta donde nuestra actuación como ciudadanos lo permite”.
¿No creen que deberíamos hacer sonar la campana por cuarta vez?

 

Por Eduardo Serra.