Perini a Fernández: «¿cómo espera que los misioneros confíen en usted si no resuelve demandas de su comunidad?»

La diputada provincial Guiliana Perini dio a conocer una carta abierta al Intendente Carlos Fernández en respuesta a las declaraciones que éste hizo ayer lunes en medios locales sobre el conflicto de los empleados municipales y los recibos de sueldos que rondan entre los 20 y 40 mil pesos de bolsillo:

Con respecto a sus expresiones vertidas en un medio local me dirijo a usted por este medio, para darle mi respuesta. 

Le aclaro, en primer término, que el recibo de sueldo del que usted habla efectivamente corresponde a un empleado municipal que se me acercó, con preocupación y angustia, para mostrarme cómo es su situación.

Los trabajadores nos explicaban que la patronal les ofreció un mísero aumento del 5 por ciento, tomando como referencia su sueldo básico de enero, de apenas 10 mil pesos. 

Además, me alertaron con indignación que la municipalidad les debe aumentos desde el 2008. En sus palabras: «Fue lo que muchas veces nos prometió, a lo que se comprometió, pero al final nunca cumplió». 

Le pregunto, señor Fernández: ¿No le da ni un poco de vergüenza prestarse tan orgullosamente a mostrar en público los recibos de sueldo de sus empleados? 

Usted mismo lo admite: al día de hoy todos cobran muy por debajo de la canasta básica familiar, con sueldos paupérrimos que van de los 20 (en su mayoría) hasta los 40 mil pesos.

Cientos de ellos sólo reciben beneficios sociales de 12 mil pesos sin ninguna garantía laboral. Y agrego dos ejemplos dramáticos que dan cuenta de la tremenda precarización laboral que padecen: a los recolectores de basuras no se les provee de los elementos básicos para el trabajo; y la mayoría de los y las barrenderas no reciben sus instrumentos.

Intendente, sus intervenciones públicas son, para estas miles de familias, una burla y una ofensa. Debería guardar respetuoso silencio, dejar a un lado los versitos de campaña y ponerse a trabajar en serio para dignificar la situación salarial y laboral de los tan postergados empleados municipales, que hoy se han puesto de pie y denuncian los atropellos históricos.

Yo soy Representante del Pueblo y me tomo mi trabajo muy en serio pero personifique en mí esta discusión. Vea que lo que vuelco en mis redes: es la expresión de trabajadores que lo único que quieren es poder darle una vida digna a sus familias. 

Le vuelvo a pedir, deje la campaña de lado y atienda las necesidades urgentes de los obereños. ¿Cómo espera que la sociedad misionera confíe en usted para solucionar los problemas de toda la provincia ante la Nación entera si ni siquiera es capaz de escuchar y resolver las demandas de su comunidad local?