FORMOSA, LA TIERRA COLORADA

“El problema es que crees que tenés tiempo”, advertía Buda. Misiones lleva 17 años, 5 meses y 9 días en manos de un mismo espacio político. Y algunos aún no se dan cuenta que sin 2021 no habrá 2023. Que el 6 de junio otro triunfo renovador bastará para que a Carlos Rovira solo le quede por delante decidir el nombre y apellido de su próximo lacayo en la gobernación. Para que la provincia siga perdiendo el tiempo. Porque, mientras mejor le va a Rovira, peor le va a Misiones.

Gildo Insfrán asumió el cargo de gobernador de Formosa el 10 de diciembre de 1.995. Alberto Fernández era superintendente de Seguros de la Nación. El peso y el dólar valían lo mismo. Juan Román Riquelme jugaba en las inferiores de Argentinos Juniors y Marcelo Gallardo tiraba paredes con “Orteguita” en la primera de River cuando apenas rozaban los veinte años. La tv por cable era cosa de una elite y, para hablar por teléfono había que ver si el fijo tenía tono o si había monedas para ir hasta el aparato callejero de Telecom.

Hoy Alberto Fernández es el presidente. Un dólar vale 100 pesos. Riquelme es vicepresidente de Boca y Gallardo lleva siete años como entrenador de River, mientras un “Orteguita” con canas coordina a pibes del club que podrían ser sus hijos. La televisión abierta sobrevive como puede al imperio del cable y de plataformas como Netflix. Y cualquiera porta un teléfono inteligente desde el que se puede comunicar con quién sea, enseguida, escuchar música, filmar o fotografiar lo que guste. Todo desde el mismo aparato. Y Gildo Insfrán sigue siendo el gobernador de la provincia de Formosa.

¿Eso querés para Misiones? Porque siete de cada diez electores, cuando votan, dicen que sí.

Escribía el poeta Amado Nervo: “porque veo al final de mi rudo camino que yo fui el arquitecto de mi propio destino”.

Dejá de indignarte cuando ves por tv lo que pasa en Formosa.

Formosa es la tierra colorada…


Por Walter Anestiades