Macri anunció que “vamos a volver al poder con una enseñanza adquirida”

“Si a Macri realmente le interesa el país, que dé un paso al costado. Subió la inflación, la pobreza y el endeudamiento. Y de sus 4 años, 3 fueron recesivos. Difícil encontrar un fracaso más rotundo. Gran parte del 41% que lo votó es anti-K, no pro Macri”, manifestó el economista Miguel A Boggiano, tras la presentación del libro “Primer Tiempo”, presentado ayer por el ex presidente de la Nación, anunciando su intención de regresar al poder. 

 

 

Presentó su libro Primer tiempo con un ojo en 2023. Fuero Rodríguez Larreta, Vidal, Lousteau, Negri, Cornejo y Pichetto. Faltaron Carrió, Morales y Sanz. Definió al kirchnerismo como “la expresión final del populismo”.
Mauricio Macri reapareció con la presentación de su libro Primer Tiempo y arrancó a jugar el segundo, como dijo al final, en un intento de recuperar visibilidad en el inicio de la disputa electoral. En un acto en el Centro de Exposiciones, con la presencia de ex funcionarios y buena parte de la dirigencia de la coalición opositora, el ex presidente dejó un mensaje para la interna del espacio, insistió con sus críticas al Gobierno y al populismo, y aun cuando aseguró que no será candidato por momentos pronunció un discurso con tono de campaña. “En 2023 la crisis no va a ser asintomática y va a permitir que Juntos por el Cambio vuelva al poder con mayor apoyo político, una enseñanza adquirida y poder hacer el paquete global de reformas”, dijo ante unos 700 invitados.
Con Pablo Avelluto -uno de los que dieron forma al libro, con Hernán Iglesias Illia- como interlocutor en el escenario, Macri fue mechando el repaso de su gobierno, pasajes de la publicación y respuestas a los comentarios elogiosos en videos de Mario Vargas Llosa, Julio Sanguinetti, Fernando Savater, Juan José Campanella y Pilar Rahola. “El kirchnerismo es una expresión final del populismo en Argentina”, aseguró, y volvió a decir que “más peligroso” que el coronavirus: “Genera la destrucción del valor de la palabra, construye su propia verdad y crece a medida que avanza la resignación”. En casi una hora y media no mencionó directamente a Alberto Fernández ni a Cristina Kirchner.

La presentación reunió desde hombres centrales de su gobierno que se habían recluido como Marcos Peña, Gabriela Michetti y Nicolás Dujovne, con los referentes del PRO e integrantes de la mesa nacional Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal, Patricia Bullrich, Diego Santilli y Cristian Ritondo, ex ministros como Germán Garavano, Luis Etchevehere y Oscar Aguad, legisladores, intendentes, otros ex funcionarios como Mario Quintana, Francisco Cabrera, Ramón Puerta y Paula Bertol, su compañero de fórmula Miguel Pichetto, otros que siguieron cerca suyo y organizaron el acto como Fernando De Andreis y Hernán Lombardi.

Hubo menos presencia de radicales: asistieron Alfredo Cornejo, el gobernador mendocino Rodolfo Suárez, Mario Negri, Martín Lousteau -venían de cruzarse en la interna de Córdoba-, José Cano y Luis Petri, entre otros, y faltaron con aviso Gerardo Morales, Gustavo Valdés y Ernesto Sanz. Otra ausencia notable fue la de Elisa Carrió: por la Coalición Cívica estuvieron Maximiliano Ferraro y Juan López. Tampoco fueron Rogelio Frigerio y Emilio Monzó, dos de los cuestionados por el ex mandatario cuando los llamó “filoperonistas”.

Afuera siguieron el discurso por pantalla unas 800 personas, con algunos carteles de “Macri presidente”. En la previa, mientras llegaban los invitados, ovacionaron a exponentes del sector intransigente como Bullrich y Waldo Wolff, y silbaron a Lousteau. “No somos palomas ni halcones. Somos el cambio o no somos nada, porque ése es nuestro motor”, marcó Macri de entrada sobre la interna, aunque al final buscó mostrarse amplio: “Necesitamos todo. Los halcones, las palomas, los gorriones y hasta las gallinas”.

El fundador del PRO también generó impacto con una frase sobre la falta de vacunas, en el marco de la preocupación por una posible segunda ola de coronavirus. “Con la política externa de nuestro gobierno, seguro tendríamos tantas como Chile o más”, intentó contraponer.

Con el trasfondo de la discusión en Juntos por el Cambio sobre el grado de autocrítica de cara a la campaña, Macri por momentos habló de “errores” aunque volvió a señalar a la herencia del kirchnerismo y a los opositores a su gobierno: “Recibimos un Estado quebrado asintomático, en términos de coronavirus”. También apuntó a los sindicatos: “En privado entienden que acumularon privilegios durante décadas”.

A medida que iban llegando los asistentes, ante la pregunta sobre si habrá un segundo tiempo, entre las respuestas aparecían frases de rigor como “nunca se sabe” o “hay muchos tiempos por venir”, otros más convencidos de que podrá tenerlo y otros tajantes de que lo habrá pero para Juntos por el Cambio y con otro liderazgo. Otros que faltaron directamente lo descartaron: “Ese partido ya terminó”. Macri levantará el perfil en los próximos días y luego presentará el libro en algunas provincias, con la discusión abierta sobre su centralidad de cara a la campaña y su incidencia en la definición de las listas de la coalición opositora.