“La mayoría de los dirigentes de la oposición hacen la plancha, gozando de las migas que caen de la mesa del poder”

Cuando desde mi condición de ciudadano critico la actuación de la oposición en este momento y mas acercándose la fecha de elecciones, no lo hago por deporte, sino porque estoy convencido que ganarle al peronismo K, o la renovación en la provincia de Misiones, que es lo mismo, es hoy una tarea ardua y que necesita del uso de la inteligencia.
No se puede seguir actuando desconociendo o peor aún no queriendo ver la realidad.
Vemos que en Argentina el peronismo culturizo al País, o sea hizo de su ideología, un sistema “asistencialista” a todo nivel que le dio un excelente resultado, siempre dando a unos mientras se rapiña a los otros y que sin ninguna duda, nadie que lo goce, está dispuesto a perderlo, acompañando a otra fuerza política, que para peor no demostró ni el mínimo atisbo de querer llegar al poder.
Refiriendomé a Misiones, hace 34 años que la oposición NO GOBIERNA la provincia, por ,lo tanto hace 34 años que el peronismo, después disfrazado de renovación hace lo que quiere y transformó a Misiones en una provincia con un alto grado de dependencia estatal.
Veamos:
– La mayoría de los dirigentes políticos de la oposición HACEN LA PLANCHA, gozando de las migas que caen de la mesa del poder, eso se le permite, si solo si cumplan con el ritual todos los 10/12 de cada año, votando a Rovira como presidente de la Cámara Legislativa. Estos mismos dirigentes suelen justificar su voto dando explicaciones que resultan infantiles.
– Los empleados públicos cada vez en más cantidad, entre los tres poderes del estado provincial, difícilmente quieran cambiar, no sea cosa que……….
– Los empresarios que nos defendemos sin negocios con el Estado, somos cada vez menos y los que tienen prebendas, las defienden con el cuchillo entre los dientes.
Por lo tanto, creo que para lograr el cambio que necesita Misiones, se hace imprescindible aplicar lo mejor de cada uno en la fuerza política que esté y esto no se logra, sin astucia, inteligencia, pero sobre todo se necesitan GANAS DE LLEGAR AL PODER.

Por Eduardo Serra, ex concejal de Oberá