La producción de las pymes se contrajo en agosto un 10,8% interanual

La utilización de la capacidad instalada se ubica en sus máximos desde que se desató la pandemia.

La producción de pequeñas y medianas industrias se contrajo en agosto 10,8% respecto de igual mes del año pasado, aunque “por la mayor flexibilización de la cuarentena, un leve repunte del consumo y los mayores controles a las importaciones comenzó a acelerarse el proceso de recuperación del sector manufacturero”. Los datos fueron revelados este domingo por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que precisó que el uso de la capacidad instalada de la industria pyme subió en agosto a 62,6%, frente al 58,3% de julio y el 52,9% de junio, alcanzando el mayor nivel desde que se instaló la cuarentena.

Según el informe de la CAME, en los primeros ocho meses del año la industria pyme acumula una baja anual de 20,8%. Como dato positivo para agosto, se destacó un crecimiento en los productos de caucho y plástico, que subieron 3,3%, reiterando la tendencia en alza de esa actividad del mes previo. Los productos de metal, maquinarias y equipos cayeron 19% interanual, “lo que se explica claramente por las menores inversiones en bienes de capital de todos los sectores industriales y también porque las pocas industrias exportadoras vieron frenados sus envíos al mundo por la menor demanda mundial”.

En alimentos y bebidas, la baja interanual fue de 8,9% con mucha disparidad entre empresas, ya que “la rentabilidad todavía se encuentra muy afectada, incluso para las empresas que están creciendo”. El sector Indumentaria y Textil, desaceleró su tasa de caída en agosto, con una baja de 22,5% interanual frente al 34,5% del mes previo, “aunque la caída continuará en tanto no se recupera el consumo interno ya que está muy ligado a esa demanda”.

En tanto que el rubro con mayor caída interanual fue calzado y marroquinería, que registró un 38,1%, “mostrando las dificultades que viene teniendo este sector para competir en el mercado local y el consumo postergado”. Se destacó el cierre de varias fábricas que en algunos casos se reconvirtieron a otros rubros, y el contar con personal de mayor edad que restringe sus posibilidades de trabajar y obliga al sector a mantenerse con altos niveles de capacidad ociosa.

Finalmente, respecto de las expectativas a futuro, resulta del informe que “solo 10% de las empresas espera que la producción continúe bajando en los próximos meses, mientras que 24% espera aumentos, y el resto no sabe o cree que se mantendrá estable”. En cuanto a los niveles de rentabilidad, para el 35% de las empresas fue positiva, manteniéndose en niveles muy similares a julio.