Yerbateros reclaman aumento de precios de “al menos 40% para encontrar un equilibrio en el defasaje de costos”

Así lo advirtieron desde la industria.

Pese a los reiterados pedidos realizados por la Industria Yerbatera, el Gobierno Nacional sigue sin atender el reclamo de trasladar al mercado el incremento de los costos que ponen al sector al borde de una situación irreversible.

Ante la imposibilidad de incrementar los valores a Salida de Molino, y como es de público conocimiento, la Industria Yerbatera, una actividad impulsora de la economía misionera, sigue trabajando a pérdida, poniendo en riesgo los puestos de trabajo y la generación de recursos que genera la actividad.

A medida que la solución se dilata, la situación sigue agravándose, teniendo en cuenta que a más de 9 meses del último aumento otorgado por la Nación, la
materia prima se incrementó en ese período más de 65%, y en el mismo período, solo se autorizó un incremento 4,5% en el marco del Programa de
Precios Máximos.

Se puede afirmar que se trata de una concesión muy insuficiente, si se considera que se necesita al menos un 40% para encontrar un equilibrio en el
defasaje de costos. Aún alcanzando esta readecuación, la yerba sigue siendo la bebida natural, energizante y más económica del mercado, considerando
que por cada kilo se pueden consumir al menos 20 litros de infusión.


A este contexto extremo debe sumarse que la industria debió asumir el pago de un bono extraordinario para los trabajadores y afrontar un incremento salarial del 6,5% a partir de Agosto, a lo que se sumó que en el contexto de pandemia se requirió el reemplazo de un alto porcentaje del recurso humano mayor de 60 años o en situación de riesgo, generando más cargas económicas para un sector que paga sus impuestos sin ningún tipo exención impositiva.


Ante esta crítica situación solicitamos el acompañamiento del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) al reclamo que realiza la industria a los fines de hacer sostenible la actividad en el tiempo.

De haberse obtenido respuestas inmediatas a los planteos que oportunamente hizo la Industria, se hubiese evitado este escenario de incertidumbre que
conduce a colapsar la actividad cuyas particularidades parecen no comprenderse por parte de las autoridades nacionales.