Peloteros piden poder volver a trabajar bajo protocolos: “no hay más excusas, me parece injusto”

Aún hay rubros que continúan con las persianas bajas, cubriendo de su bolsillo los costos de no poder trabajar. Este es el caso de los peloteros que aún no quebraron, y reclaman la aprobación del protocolo presentando ante el municipio.  
 
“Casi 160 días sin poder trabajar. Protocolo presentado hace casi un mes en la Municipalidad de Oberá junto a nuestros colegas (los que quedaron: Nuevo Mundo Kids y Big Party)”, manifestó Graciela Kupski, propietaria de Pelotero Play House.
 
“Me parece injusto que hace más de un mes presentamos el protocolo y no tenemos ninguna novedad, siendo que en la municipalidad hubo reuniones con gente que organiza eventos y teniendo nuestro contacto no nos invitaron para ver qué se planteaba”, indicó. La comerciante hizo referencia a eventos que se vienen realizando en salones de la ciudad con mucha asistencia de público, mientras que al rubro de los peloteros no les permiten trabajar.  
“Nosotros tenemos locales mucho más grandes y si trabajamos con niños, el cuidado es extremo”. Comparó con los bares “el protocolo dice que las mesas deben tener dos metros de distancia y separadas por un biombo, cosa que no existe y los inspectores entran y se van, avalando esa situación. Evidentemente hay flexibilidad, cosa que nosotros no estamos teniendo”. 
 
“Nosotros lo que queremos es trabajar, que nos habiliten el protocolo. Las fiestas que organizamos nosotros nunca es con tantas personas, y hemos pedido en el protocolo limitar las cantidades y hacer una lista de las personas que van a asistir. Los grupos que manejamos son de familias y que no rotan, los turnos son de dos horas y media a tres, y después de eso siempre se limpia el salón por completo”, detalló insistiendo en que “me parece injusto que no nos escuchen, además nosotros no recibimos ningún tipo de subsidios”.    
 
 
“Esperamos que las autoridades sean justas y nos dejen trabajar. Que no confundan un aula con un espacio de 400 metros cuadrados, dónde cada familia tiene la opción de elegir asistir o no, dónde los cuidados son muy superiores a cualquier otro lugar, dónde es posible el distanciamiento y ventilación constante, dónde proveemos de elementos de higiene, dónde la circulación es solo de un grupo de gente, no rota como en un bar o comercio, no hay más excusas”. 
 
Mencionó además que los cumpleaños se siguen haciendo en las casas: “haciendo los cumpleaños en un salón los cuidados son otros porque nos vemos obligados a cumplir instancias protocolares, es más cuidado en un salón de 400 metros cuadrados que una casa donde los cuidados no son los mismos”.
 

Los peloteros reclaman poder abrir señalando que hay cierta injusticia ya que fueron habilitados los restaurante, bares, y salones de eventos con reuniones de hasta 70 personas. También se están realizando casamientos y eventos con hasta 200 personas.
Actualmente la pandemia hizo cerrar a la mayoría del rubro y solo tres sobreviven pagando el alquiler y manteniendo gastos fijos sin poder abrir.