Es falso que el uso prolongado de barbijos pueda causar hipoxia

Circula en redes sociales y por cadenas de WhatsApp de distintos países que “el abuso de mascarillas causa hipoxia” (déficit de oxígeno en un organismo). Esto es falso. Los expertos señalan que los tejidos del tapabocas dejan pasar el gas y el oxígeno es un gas, y además destacan que no existe ningún estudio científico que indique que el uso de mascarillas pueda producir hipoxia. Esto ya fue verificado por fact-checkers de España, Ecuador, Bolivia y Perú.

En la Argentina, esta desinformación ya tiene más de 47 mil compartidos en Facebook, Twitter y fue publicado por distintos medios provinciales.

Una cadena falsa que circula por el mundo

Maldito Bulo (España), Efecto Cocuyo (Venezuela), Bolivia Verifica y Ecuador Chequea encontraron que la desinformación estaba circulando en sus países y la desmintieron. Tanto Chequeado como los cuatro medios nombrados forman parte de una iniciativa regional llamada LatamChequea, dedicada entre otros temas a desmentir desinformaciones sobre la pandemia que circulan.
En el texto de la desinformación se indica: “El uso prolongado de la mascarilla produce hipoxia [N. de la R.: . Respirar una y otra vez aire exhalado se convierte en dióxido de carbono, por eso nos sentimos mareados”. Esto es falso.

En el caso de España, Maldito Bulo citó a María Elisa Calle, experta en Epidemiología y Salud Pública y profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, quien fue tajante: “No, el uso de mascarillas no produce hipoxia”.
De acuerdo con la experta, las mascarillas no son estancas, por lo que que entra aire por los laterales y la parte superior y con ese aire entra el oxígeno y se elimina el dióxido de carbono. “Además, los tejidos utilizados dejan pasar el gas y el oxígeno es un gas. Respiramos oxígeno mezclado con nitrógeno y espiramos CO2, que también es un gas. Si fuera cierto, los cirujanos que intervienen durante varias horas, estarían muertos y no sólo cansados”, explicó.
En esto coincidió la médica cirujana María Jesús Martínez Aquino, citada por Efecto Cocuyo, quien explicó que “las mascarillas médicas están diseñadas para permitir que haya intercambio gaseoso: entre oxígeno y salga dióxido de carbono sin permitir que entren moléculas o partículas más grandes”; y que, por ejemplo, en una cirugía de 12 horas no hay cambio ni remoción de la mascarilla.
Jim Cedeño, presidente del Colegio de Médicos del Guayas de Ecuador, explicó a Ecuador Chequea que las mascarillas dejan respirar con normalidad, y que no es cierto que produzcan daños.
Además, el epidemiólogo e investigador de la Universidad de Nueva Gales del Sur Abrar Chughtai, citado también en la verificación española, precisó que no existe ningún estudio científico que indique que el uso de mascarillas pueda producir hipoxia.
La OMS recomienda no tocarse la mascarilla
La desinformación también va en contra de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ya que si la persona debiera quitarse el tapabocas cada cierto tiempo, para supuestamente no padecer hipoxia, eso haría que las manos estén en contacto con el instrumento de protección.
“Evite tocar la mascarilla mientras la usa; si lo hace, lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón”, indica la OMS. Y también recomienda: “Para quitarse la mascarilla: quítesela por detrás (no toque la parte delantera de la mascarilla); deséchela inmediatamente en un recipiente cerrado; y lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón”.


*Este texto fue publicado originalmente por Chequeado. Se reproduce aquí con la autorización correspondiente. El enlace a la nota original, en este link.