Por la educación virtual, docentes aseguran que tienen sobrecarga del trabajo mientras las paritarias quedaron “en cuarentena”

PAÍS. El Consejo Ejecutivo de la Federación Nacional Docente, FND-CTA Autónoma, se reunió de manera virtual para
tratar la situación educativa de nuestro país, en el marco de la pandemia. La FND definió una serie de demandas, entre
ellas, por la sobrecarga del trabajo docente y la precariedad en la construcción de conocimientos, al extenderse la
educación virtual. También por gobiernos que apelaron al coronavirus para poner “en cuarentena” las paritarias, con lo
que hubo aumentos por abajo de la inflación o se mantienen los salarios de noviembre y diciembre. Además de reclamar
el aumento del Presupuesto Educativo, tanto nacional y provinciales, congelados en el 4.8% del PBI.
La FND definió su solidaridad con la docencia del Chaco para que el gobernador Capitanich cumpla con pagar la
cláusula gatillo y hacia docentes del nivel superior que luchan contra una reestructuración que quiere imponer el
gobierno provincial. En Catamarca, las Paritarias están en la práctica suspendidas y la cláusula gatillo está dejada de
lado, mientras se pone en marcha la Reforma del Estado y del Estatuto del Docente provincial. En la ciudad de Bs.
Aires acompañamos el repudio al paquetazo de ajuste de Larreta y la legislatura porteña. Los meses de atraso y ajuste
en Chubut, el reclamo de miles de docentes bonaerenses que no cobran, así como el pedido de designación de
reemplazantes en Santa Fe. Mientras en Misiones, después de movilizarse desde febrero y demostrar que plata hay,
este viernes el gobierno les informó que no va a haber aumento para docentes ni contrato para las cocineras.
Las clases presenciales difícilmente recomiencen hasta agosto/setiembre según el ministro Trotta, mientras tanto
la virtualidad se ha extendido por todos los niveles de la mano de funcionarios, directivos, docentes y familias que nunca
fueron preparados para ello, con lo cual hay una sobre exigencia de contenidos y tareas a estudiantes que chocan con
la realidad de carencias y problemas básicos en el acceso a la tecnología (celulares, computadoras, de conectividad,
etc.), y a la vez con padres y familiares que no son docentes y no están preparados para afrontar los desafíos que
implica la adquisición de conocimientos y competencias de sus hijos.
Atravesamos una crisis sanitaria mundial, cuyas causas se fueron estructurando en las últimas décadas, donde se
moldeó un modelo productivo bajo la lógica del capital que profundiza la explotación a los trabajadores y pueblos. La
voracidad competitiva de los capitales por los recursos naturales, legitimó la depredación de la naturaleza, rompiendo
los equilibrios de los ecosistemas. El coronavirus es producto de este proceso. La ferocidad imperialista provocó una
desigualdad social, donde el 1% más rico concentra más del doble de riqueza que 6.900 millones de personas.
Desigualdad anclada en la baja de presupuestos de salud, educación y asistencia social. Nuestro país no es ajeno: 6
de cada 10 menores y jóvenes son pobres, y la pobreza alcanza al 45% de la población, según la UCA.
Las políticas educativas deben expresar la gravedad de esta situación y el diseño de un modelo educativo para
transformar la realidad. Se impone el debate de una educación contra hegemónica de los intereses dominantes, una
educación para las transformaciones igualitarias que exige la humanidad. En tal sentido, la FND reitera su propuesta
de impulsar Congreso, Asamblea o Encuentros pedagógicos que debatan y elaboren una política educativa orientada
a la democratización de las políticas e instituciones educativas y las necesidades de sus trabajadores y el pueblo.
Al suspender las clases presenciales, el gobierno impulsó la educación online. No nos oponemos a la tecnología
en el proceso de enseñanza aprendizaje. De hecho la docencia asume su labor diaria, sin los recursos y la capacitación
necesaria. Pero sí preocupa que el ministro Trotta, diga que “los niños están aprendiendo”, lo que niega la situación de
extrema pobreza y una niñez y juventud que no accede a los requerimientos informáticos.
La persistencia de la educación online lleva a profundizar las desigualdades, mientras el ministro habla de
adaptarse a las nuevas tecnologías que vinieron a quedarse. Las innovaciones tecnológicas son útiles en tanto apoyo
a docentes y estudiantes, con los requisitos materiales básicos. Pero preocupan los puntos de contacto de este discurso
con las recomendaciones de la OCDE, el Banco Mundial y el FMI, tendientes a reemplazar el rol del docente como
intelectual, productor colectivo de conocimiento, y del aula como espacio de relaciones sociales horizontales con
capacidad de resignificar el conocimiento críticamente hacia horizontes de igualdad, solidaridad y Justicia.
La supremacía de la educación virtual sobre el rol docente y el espacio del aula expresan el objetivo de máxima
para las clases propietarias en el plano educativo: Consolidar una formación individualista, meritocrática que naturalice
la desigualdad social.
Por todo esto, urge que el gobierno nacional y los gobernadores convoquen a la docencia y sus organizaciones
como la FND, a un debate para elaborar protocolos que limiten la sobre exposición que implica el teletrabajo, se
garantice la capacitación, la entrega de dispositivos a todas las comunidades educativas del país y el acceso a WiFi
gratuito y con garantía de conectividad para facilitar el hecho educativo, ya bastante complicado.
En la actualidad, el gobierno suspendió las paritarias salariales nacionales y los gobernadores las paritarias
provinciales. Por eso la FND y sus gremios reclaman que se reabran esas paritarias para alcanzar aumentos que
recuperen lo perdido, superen la inflación, con cláusulas gatillo y una nueva matriz salarial donde se pase al básico el
Incentivo, Material Didáctico y toda suma en negro, además de eliminar los presentismos, ítem aula y similares. Y se
eleve fuertemente el presupuesto educativo nacional y de las provincias para aspirar a una educación de calidad.