Lucas Fernández, hijo del intendente, asumió la Secretaría de Coordinación en la Municipalidad en reemplazo de Marrodán

OBERÁ. El anuncio lo hizo Carlos Fernández, jefe comunal reelecto que asumió su segundo mandato en la noche del lunes. Su hijo Lucas, abogado que vivía y trabajaba en Corrientes, y ya venía asesorando a su padre (ad-honorem) desde que el intendente asumió en 2015.

 

El alcalde local juró y asumió por cuatro años más al frente de la municipalidad de Oberá. Posteriormente, habló con la prensa de su nuevo gabinete: “sigue en Finanzas el contador Javier Carísimo, sigue en Desarrollo Social el licenciado Rafael Marquez Da Silva y tenemos un nuevo secretario de Coordinación que es el doctor Lucas Fernández“.

Sumado a esto, en Turismo estará Fernando Vitelli en reemplazo de Daniel Krieger; mientras que Cultura, Juventud y Educación fue unificado y tendrá un solo funcionario a cargo. “Nos dimos cuenta de que no podemos tener a cada uno cuando los proyectos son muy similares y es unir los recursos para que cada uno de los proyectos se pueda mostrar con mayor énfasis para que el pueblo lo conozca, sepa de qué se trata y cómo hacerlo. A veces el propio obereño ni se entera de los eventos y en eso tenemos que trabajar mucho“, fundamentó sobre la última cartera.

 

Respecto al nuevo Concejo Deliberante, Fernández vaticinó “creo que tenemos el quórum suficiente como para debatir, pero no para imponer; creo que acá debemos juntarnos, debemos debatir ideas porque no quiere decir que la verdad nuestra sea la real, debemos escucharnos entre todos y saber qué es lo más beneficioso con proyectos concretos”, lanzó.

Además, dijo que los proyectos deben ser ideas fundamentadas y que se pueda establecer de dónde vendrá lo económico para realizarlo debido a que hay que contemplar la realidad del Ejecutivo.

Por otra parte, “esperamos tener frutos positivos en la gestión, que podamos resolver problemas muy importantes para la ciudad de Oberá, que ya lo tenemos presentado en el gobierno anterior, pero que seguiremos insistiendo con todas las fuerzas, con todas las ganas, con todo el apoyo de la gente para que Oberá pueda tener el agua definitiva para los próximos 40 o 50 años a través de los acueductos…”, expresaba Fernández.

Además, el flamante reelecto intendente agregó: “… que podamos tener nuestra nueva planta de tratamiento de líquidos cloacales, el resto lo seguiremos luchando entre todos; el cordón cuneta, el empedrado, las redes, pasarían a ser otro problema diferente, pero estos dos problemas esenciales (por el agua y la planta) no los podemos resolver en la comunidad ni siquiera con ayuda de la provincia… Así que si no tenemos la ayuda del gobierno nacional, se va a ver muy dificultoso poder concretar“, aseguraba.

“Son sueños, pero también son necesidades, para que la gente viva mejor, para que tengan mejor calidad de vida, para que tengan mejor salud, que sigamos luchando por todos nuestros derechos, de cada uno de los obereños, de cada uno de los que decide instalarse en nuestra ciudad”.

Asimismo, el intendente aseveró que los proyectos correspondientes a estos dos asuntos de mayor urgencia, ya fueron presentados en cada instancia del gobierno nacional y que se volverá a insistir con el acompañamiento provincial necesario para “hacer más fuerza”.