Thomas seguirá preso en su casa con una tobillera electrónica por su estado psíquico “vulnerable”

BUENOS AIRES/POSADAS. El ex director del Ente Binacional Yacyretá durante el kirchnerismo, Oscar Thomas, seguirá detenido en la causa denominada “los cuadernos de la corrupción” a raíz del rechazo a excarcelarlo firmado por la Cámara Federal de Casación Penal.

Los jueces de la sala I del máximo tribunal penal del país, Daniel Petrone y Diego Barroetaveña, con la disidencia de Ana María Figueroa, se negaron a beneficiar a Thomas con la excarcelación en la investigación en la que está procesado tras aparecer mencionado en los cuadernos del ex remisero Oscar Centeno como uno de los funcionarios que participó en entregas ilegales de dinero, según la resolución a la que hoy accedió Télam.

Thomas, sin embargo, está con arresto domiciliario controlado con una tobillera electrónica por decisión de otro tribunal, la sala I de la Cámara Federal porteña, cuyos integrantes, Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi, le dieron ese beneficio el 30 de abril último al entender que tiene un “estado psíquico extremadamente vulnerable”.

La Cámara de Casación rechazó ahora excarcelarlo, entre otros argumentos, porque Thomas “permaneció en estado de contumancia”, es decir, prófugo, desde el 7 de agosto al 19 de septiembre de 2018, “debiendo destacarse los múltiples esfuerzos requeridos para lograr su aprehensión”, según el fallo al que accedió Télam.

“Es dable recordar que es criterio uniforme de esta Cámara Federal de Casación Penal que la declaración de rebeldía resulta ser una pauta válida y objetiva para analizar la posibilidad de que el imputado intente eludir la acción de la Justicia”, sostuvieron los camaristas.

Además, evaluaron que el tiempo de detención que lleva Thomas en el caso “no luce irrazonable ni desproporcionado”.

En su voto en disidencia, Figueroa entendió que el juez del caso, Claudio Bonadio, allanó una oficina comercial de Yacyretá en busca de Thomas, donde se “sabía que ya no trabajaba”.

“La declaración de rebeldía de Thomas se sustentó en un allanamiento a una oficina comercial en la que el juez Bonadio sabía que ya no trabajaba, no surgiendo de las constancias de autos ninguna otra diligencia llevada a cabo a los fines de dar con su paradero, todo lo cual conlleva a reflexionar sobre cómo el juzgador puede considerar que el imputado había tomado conocimiento de la imputación seguida en su contra o de la obligación de presentarse ante la autoridad requirente si la primer premisa, excluyente por cierto, no se verificó”, sostuvo Figueroa en su voto minoritario.

En la investigación abierta a raíz de los escritos de Centeno están procesados y detenidos el ex ministro de Planificación, Julio De Vido, y los ex funcionarios de esa cartera Roberto Baratta y José López, entre otros.

También está procesada con prisión preventiva la ex presidenta Cristina Kirchner, pero permanece en libertad porque tiene fueros como senadora nacional.

El beneficio de la prisión domiciliaria le fue concedido en abril hasta que se lleven a cabo pericias médicas y psiquiátricas para establecer su estado de salud.

Tras ser declarado prófugo por Bonadio, el gobierno ofreció una recompensa de 500.000 pesos para quien aportase información, siendo finalmente detenido por el llamado de una vecina del edificio donde se había escondido, en el barrio porteño de Recoleta.

Según las acusaciones de Centeno, Thomas habría participado en entregas de hasta un millón de dólares. (Télam)