La justicia determinó que el glifosato ayuda a provocar cáncer

EE.UU. Esto dictaminó un tribunal de San Francisco dando por buena la acusación de un hombre con linfoma No Hodgkin. El caso se suma al de otro enfermo resarcido por Monsanto con 289 millones de dólares. En el juicio se demostró que esa empresa había ocultado información maliciosamente.

“Hoy las acciones de Bayer –compradora de Monsanto- se desplomaron. Pero el agrotóxico sigue ahí, utilizándose como si nada” Describió Soledad Barruti periodista y escritora de los libros “Mal Comidos” y “Mala Leche”, en sus redes sociales.

“En Argentina se fumiga de a 300 millones de litros por año sobre escuelas, casas, reservas de agua y cultivos. El glifosato riega de cáncer pueblos enteros, se cuela en productos que ni sabíamos que lo tenían como la avena y el algodón, se lleva en la sangre aunque vivamos en el microcentro, y se recibe en el agua de lluvia.

Porque básicamente, ¿qué se produce por acá? Soja resistente al glifosato. En Argentina la soja transgénica ocupa el 60% de la tierra cultivable. Es mucha soja y mucho veneno (del que cada vez hay que usar más porque las “malezas” son cada vez más resistentes). Si al principio se usaban 3 litros por hectárea ahora se usan hasta 15. Unos 4,3 litros por habitante.

En Argentina no importa más que ese negocio. En 2008 el científico Andrés Carrasco mostró el efecto devastador del glifosato en anfibios. Y fue perseguido como en la Inquisición, con argumentos que de científicos, nada.

En 2014 el IARC el instituto que establece desde OMS que algo produce cáncer o no, dijo que el glifosato probablemente lo hacía.
“No se puede decir que Roundup no sea carcinógeno. No hemos hecho las pruebas necesarias en la formulación para hacer esa declaración”, dice Monsanto en un correo interno filtrado publicado en monsantopapers.lavaca.org .

Pero sigan. Háganse de la información. Googleen “Antología toxicológica del glifosato” y encontrarán 830 trabajos. Al menos 100 fueron producidos en nuestro país, por investigadores de la UBA, la Universidad de La Plata, Río Cuarto, Litoral. Y por supuesto acérquense a esta realidad: el 55% de los niños y adultos internados en el Garrahan y el Italiano por casos de cáncer o malformaciones son entrerrianos. La provincia es la más fumigada del país. Ojalá dejáramos de ser indiferentes” concluyó Soledad.  .

Foto: Marco Vernaschi.

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