¿Testaferro?: El funcionario y constructor beneficiado por Pires “solamente estaba poniendo la cara”

ALEM. Fue Luis Pires, conocido empresario hotelero, ex diputado renovador y actual titular de la Unidad Ejecutora Provincial quien presentó a un funcionario como beneficiado para construir obra pública. Se trata de Fernando Toledo, actual director del Mercado Central que ejecutará el playón deportivo del Barrio Juan Pablo II de Alem. 

Pires pasó en pocos años de tener una modesta librería sobre avenida Libertad a construir un ostentoso hotel spá de gran lujo en Oberá. Otorgamiento de obras públicas a empresas creadas a medida por conocidos y amigos con montos a discreción. Sus allegados cuentan que, cuando Carlos Rovira le dio el cargo que ocupa actualmente en 2009, Pires reunió a la gente que trabajaba en su grupo dando la orden de “crear” varias empresas constructoras (sellos) para el aluvión de obras estatales que iban a llegar. Pero la mayoría en el equipo tenía idea de como manejar una empresa constructora y no pudieron cumplir con los plazos.

La UEP maneja fondos para ejecutar desde playones deportivos de dos o tres millones de pesos, hasta multimillonarias obras de agua potable y cloacas.

 

En diálogo con LT4 el periodista Enrique Ortiz del portal Alem News contó “fue una cosa insólita, a nosotros nos invitaron a la cobertura de la presentación de una obra, un playón en el Juan Pablo II, fuimos a cubrir el evento, pero cuando vi bajar a Fernando Toledo, y me dijeron que él era ‘el constructor’ pensé que era una joda”.

“Al no ser conocido públicamente en Alem, fue presentado delante de los vecinos como constructor de obras públicas sin miedo al escrache” expresó Ortiz.

El periodista además contó que “me dirigí a Pires para decirle que Toledo no puede ser constructor, ya que es el director del Mercado Central y es totalmente anti-ético, en ese momento sus colaboradores me dijeron que Toledo solamente estaba poniendo la cara”, lo que suena a testaferro. 

Pero la situación no todo terminó ahí, en la presentación de la obra, cuando presentan a Toledo, dice Pires: “vean a la cara al constructor”, ya que este sería el responsable de darles la alegría de contar con el nuevo espacio planificado para el mes de marzo. 

El Régimen Jurídico de la Función Pública Provincial Ley I – Nº 37 (antes Decreto Ley 1556/82), en su artículo 40, prohíbe a cualquier funcionario público dirigir, administrar, asesorar, patrocinar, representar o prestar servicios, remunerados o no, a personas de existencia visible o jurídica, que gestionen o exploten concesiones o privilegios de la Administración en el orden nacional, provincial o municipal, o que fueren proveedores o contratistas de las mismas; así como recibir directa o indirectamente beneficios originados en contratos, concesiones o franquicias que celebre u otorgue la Administración en el orden nacional, provincial o municipal.

Además, Enrique Ortiz también remarcó que no hay ninguna información de cómo son las licitaciones y que tampoco se sabe cómo es que Toledo fue adjudicado con la obra, siendo funcionario del mercado central donde se estima un sueldo como director de unos 50 mil pesos mensuales.

Anteriormente, Toledo había estado involucrado en una polémica similar cuando fue acusado por empleados de un frigorífico de haber desviado un subsidio de 500 mil pesos para esa industria. Los empleados hablaron de una “desaparición” del dinero en supuestos arreglos de camiones que nunca funcionaron, pero la investigación de la causa quedó en la nada.