El Gas oíl en Misiones pasó a ser el segundo más caro del continente y habrán más subas antes de fin de año

ECONOMIA. Luego de los ajustes del fin de semana pasado en los surtidores, los precios de los combustibles argentinos se acercaron a los valores promedios mundiales.

Según el ranking de Global Petrol Prices, que se actualiza todas las semanas con cifras de 43 países, el precio internacional de la nafta sin plomo se ubica en u$s 1,17 el litro, mientras que el diésel más económico cotiza u$s 1,09. 

En Oberá  el costo de la nafta Súper de YPF (el NEA es la zona más cara del país) alcanza $ 43,22, que al tipo de cambio vendedor oficial, equivale a u$s 1,18 por litro, mientras que las privadas Shell y Axion remarcaron hasta los 44.99 (u$s 1,23).

En tanto, el Gasoil se vende a $ 39,18 en las privadas, lo que representa u$s 1.07, el segundo más alto de América y a $37,59 (u$s 1.03).

Sin embargo, un reciente informe elaborado por la consultora Economic Trends para la Federación de Expendedores de Combustibles y Afines del Centro de la República (Fecac) remarcó que a pesar de los sucesivos aumentos, el precio de las naftas en Buenos Aires siguen por debajo de algunos países de la región: Perú (u$s 1,14), Brasil (u$s 1,27), Chile (u$s 1,30) y Uruguay (u$s 1,68). Pero en el NEA este valor es mayor.

En el caso del gasoil, con el incremento pasado, los valores se arrimaron más y hasta empataron a otras naciones: Perú (u$s 0,95), Paraguay (u$s 0,95), Chile (u$s 0,97), Brasil (u$s 1,00), México (u$s 1,05) y Uruguay (u$s 1,23).

Con los reiterados aumentos en las estaciones, los conductores se inclinaron por comprar la nafta más barata, en detrimento de la Premium. La tendencia se mantiene, aunque ahora también cayó el despacho de la Súper.

• Datos oficiales

En un contexto de dólar calmo y descenso del precio internacional del petróleo, no todas son buenas noticias para el sector. Mientras las petroleras continúan con la incesante política de ajuste en los surtidores para sobrecompensar la devaluación y la escalda del barril de crudo, los últimos reportes oficiales y privados revelan un fuerte desplome de la demanda de combustibles líquidos en las estaciones de servicio.



De acuerdo a los números de la Secretaría de Energía, la venta de combustibles cayó 6,65% en septiembre un respecto al mismo mes de 2017, con un marcado derrumbe del 27,5% de la demanda de naftas Premium. 

La caída frente a agosto fue de 10,2%, lo que refleja el efecto de la crisis macroeconómica abierta durante el segundo trimestre del año con la devaluación y el traslado parcial al precio de los combustibles.

• Menos venta, más facturación

Según el reporte de Fecac, en septiembre del volumen total de ventas al público de combustibles en estaciones de servicio de la Argentina (gasoil + naftas) YPF se llevó el 53,7% del mercado, mientras que Shell se quedó con 17,2%; Axion el 11%; las estaciones de bandera blanca un 8,5%, Petrobras un 3,7%; OIL (Depsa-YPF) el 3,2%. El 2,7% restante fue para otras banderas. 

El informe también indicó que si bien las ventas caen, la facturación crece. En septiembre los despachos de gasoil, naftas y GNC sin impuestos alcanzaron los $ 33,695 millones, un 76,3% por encima del monto facturado en septiembre de 2017, por encima del 39% de inflación registrada en el país durante el periodo.