El director del Samic candidato a intendente, salud pública en deterioro, Caps sin enfermeras y menos médicos

OBERA. Se nota cada vez más el deterioro en la salud pública provincial. Vecinos de Villa Blanquita se encontraron con la salita cerrada los días pasados por falta de enfermeras. Las dos más antiguas iniciaron sus jubilaciones y quedó una sola que sacó parte de enfermo.

Entre el personal que se jubila y los que renuncian, al no haber nombramientos, el sistema completo de atención se reciente. A esto se suma que cada vez menos médicos asisten a los CAPS en los barrios y en municipios vecinos o áreas rurales, haciendo que la gente deje de recibir atención, seguimiento, prevención y termine saturando el hospital Samic ya cuando es tarde.

Si bien la escuela de enfermería en la capital provincial tiene un número de egresados anual, la mayoría no ingresa al sistema público. Cabe recordar que el sector mas precarizado, con sueldos bajos y un básico que no se actualiza por lo que casi todo es en negro; es la cartera a cargo de Walter Villalba. Los salarios promedios rondan 12 mil pesos de bolsillo para un enfermero.

Lo mismo ocurre con los galenos. No hay nuevos ingresos en la administración del estado hace años, y esto deriva en menos personal.

Al mismo tiempo, Nación redujo el número de médicos que trabajaban dentro del programa “comunitarios” que asistían a los centros de atención primaria.

En este escenario penoso, la desidia que reina en el hospital bajo las narices del director Héctor González es notoria.

El mismo González anda contando que el vicegobernador Oscar Herrera Ahuad, le ofreció ser candidato a intendente en Oberá por la Renovación contando con el apoyo del sector de salud para la campaña, por lo que ya ni intenta pedir o sugerir cambios, incorporar personal, mejorar algo en el Samic porque lo callan la instante y que se quede en el molde.

Al mismo tiempo, la promesa de inaugurar para las elecciones la segunda etapa del nuevo edificio del hospital se ve lejana, tras seis años de obras.

 

La segunda ciudad de la provincia en 2019 tendría como candidato a jefe comunal a uno de los directores más inoperantes que se recuerde en los pasillos del Samic y a un gobernador médico oriundo del interior, que fue ministro del sector mas precarizado de la administración pública renovadora.