OBERA. Según los datos oficiales de Federación de Colectividades, asistieron mas de 3 mil jóvenes a la tradicional noche de la juventud, en esta 38a Fiesta Nacional del Inmigrante. Es un número bastante bajo respecto a otros años donde los jóvenes colmaban el Parque de las Naciones. En 2014, Ciro y Los Persas convocaron a unas 15 mil personas, aunque fue una de las mejores noches. Divididos en 2015 no tuvo tanta asistencia de público.

 

Previamente, hubo críticas hacia la organización por la ausencia en cuanto a grupos de rock con trascendencia nacional como es tradicional en esa noche.

La noche comenzó a tomar calor con la presentación de Demente Verde, la banda obereña de reggae ganadora del pre-selectivo de Rock. Luego fue el turno de la posadeña La Previa, ganadora del pre-selectivo de Cumbia, que brilló ante miles de almas desplegando un gran show con un amplio repertorio.

La Noche de la Juventud siguió entrando en calor con la presentación de Skalamufa, que vino desde Chaco para hacer vibrar la noche con su música.

Pasando la medianoche, la Banda de cumbia pop uruguaya Mano Arriba que llegó a Oberá por primera vez, inició su recital con todos sus hits, como La Noche no es para dormir, El Equivocado, Lo que pasa en la Noche o Llámame más temprano”. Todos y cada uno de sus temas fueron coreados y acompañados por un público efusivo, que llenó el anfiteatro Norgus Jacob.

Antes, en conferencia de prensa, los integrantes de la banda afirmaron que tuvieron tiempo de recorrer el predio del Parque de las Naciones y que en ese poco tiempo pudieron comprender el verdadero significado de la Fiesta del Inmigrante. “Nos encantó la multiculturalidad que hay en esta Fiesta, nosotros somos de Uruguay y venimos a representarla”, indicó Natalia Ferrero, vocalista de Mano Arriba. Por su parte, el tecladista Alvaro Rabaquino expresó “nos sorprendió mucho poder ver el trabajo que hay de organización porque nos contaron que todo es ad honorem, y que hay mucha gente de varias comunidades. También nos sorprende ver la cantidad de culturas diferentes que coinciden en este punto, por lo que le llama Crisol de Razas y para nosotros es un honor estar aquí”.

Formados en 2014, Natalia Ferrero en voz, Mariano Montaño en guitarra, Martín Introini en bajo, Fede Rabaquino en percusión y Álvaro Rabaquino en teclados, la banda demostró que fusionar la cumbia, el pop y la música electrónica puede ser todo un éxito.