Así lo advirtieron tanto directores como representantes del sector productivo misionero ante un proyecto de reordenamiento normativo dictado desde Nación que despoja al organismo de sus herramientas de fiscalización y delega el control de datos al SENASA centralizando el poder en la Presidencia del Instituto, actualmente manejada por los libertarios.
Distintas entidades y asociaciones de la producción primaria hicieron público un duro documento en el que denuncian un intento deliberado por neutralizar y «desmantelar desde adentro» al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
El escrito titulado “No permitamos el desmantelamiento del INYM desde adentro”, lleva la firma de:
Hugo Sand (Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones – APAM)
Jorge Skripczuk (Asociación Civil Impulso Yerbatero)
Antonio Franza (Asociación de los Yerbateros del Alto Uruguay)
Julio Alfredo Petterson (Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte)
Salvador María Torres (Cooperativa Río Paraná Limitada)
Quita de controles técnicos y fiscalización
La mayor preocupación de los colonos radica en la derogación masiva de resoluciones históricas que garantizaban la transparencia en la actividad. De aprobarse el texto actual, el INYM dejaría de auditar e intervenir directamente en:
Catastros e infraestructura: Registros de yerbales, viveros, plantas procesadoras y depósitos.
Operativa de campo: Controles sobre la cosecha mecanizada, documentación de tránsito y fiscalización de cargas.
Estándares de calidad: Protocolos de muestreo, laboratorios oficiales y verificación técnica tanto de la hoja verde como de la yerba canchada.
«El INYM puede llegar a mantener sus funciones en el papel, pero perderá en la práctica todas las herramientas materiales para fiscalizar el mercado», advirtieron los dirigentes.
Otro punto crítico del documento señala la pérdida de control de la información estratégica del sector. Si bien la Ley Nacional 25.564 confiere al INYM la potestad exclusiva de elaborar censos, registros e indicadores estadísticos, el nuevo proyecto propone subordinar esa recolección de datos al sistema DTV-e del SENASA.
Esta decisión genera incertidumbre en toda la cadena productiva (productores, trabajadores, secaderos y cooperativas). Aunque estos eslabones mantengan sus sillas en el Directorio del INYM, pasarán a tomar decisiones basándose en datos recolectados y administrados fuera del organismo donde tienen representatividad directa.
Superpoderes para la Presidencia
Por último, los productores advierten sobre una preocupante concentración de decisiones en la Presidencia del INYM. A través del artículo 8 del proyecto, se faculta a la máxima autoridad administrativa a:
Redactar, definir y firmar convenios, protocolos y acuerdos operativos sin previa aprobación del Directorio (informando a los miembros recién tras la firma).
Negociar de manera directa con SENASA las condiciones de acceso a la información sectorial.
Dictar unilateralmente la extinción de obligaciones transitorias como la presentación de declaraciones juradas.
Para las asociaciones de la provincia, esta maniobra deja al Directorio multipartito como un mero espectador y consuma el traspaso del control de la actividad yerbatera hacia estamentos del Gobierno nacional.
