Hartfield rechaza fijar precio a la yerba: «va a terminar de matar al productor… a los pequeños los han cagado con el precio regulado»

El diputado nacional de La Libertad Avanza cuestionó las propuestas de regulación del mercado yerbatero y advirtió que un precio mínimo para los pequeños productores podría perjudicarlos. Sostuvo que el problema central es el exceso de oferta y planteó que el sector debe ampliar los mercados internacionales. También habló sobre el rol del Estado, las empresas públicas misioneras y el escenario político provincial.

En declaraciones a Eldópolis Radio 106.3, el legislador de Oberá rechazó el pedido de distintos productores para que vuelva a funcionar el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) y planteó que las dificultades actuales deben analizarse a partir del crecimiento de la producción y la falta de expansión de la demanda, y consideró que una mayor regulación del mercado no resolvería el problema.

“A un pequeño productor primero hay que decirle la verdad. Yo siempre lo dije: a los pequeños productores los han cagado. Con el precio regulado se abrieron las puertas para que llegaran empresarios de distintas partes del país, incluso profesionales de otras actividades, a plantar 2.000 o 3.000 hectáreas. Eso inundó de yerba el mercado en 2024, cuando hubo un récord absoluto de cosecha, y nunca hubo una demanda que pudiera absorber esa producción”, sostuvo Hartfield.

El legislador cuestionó además las políticas destinadas a limitar la superficie plantada y planteó que el camino debería ser incentivar la búsqueda de nuevos mercados. “En 2017, la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia ya advertía sobre los riesgos de los precios regulados porque podían generar distorsiones en la oferta. Después se intentó limitar las plantaciones a cinco hectáreas por productor, lo cual es una locura. Lo que hay que hacer es generar incentivos para que los empresarios salgan a buscar mercados afuera”, afirmó.

LA EXPORTACIÓN COMO ALTERNATIVA
Para Hartfield, el crecimiento de las exportaciones puede permitir absorber el excedente de producción y mejorar las condiciones del mercado yerbatero. “En lugar de limitar la oferta, tenemos una demanda mundial de 8.000 millones de personas. En dos años pasamos de que el 12% de la producción fuera destinada a la exportación a casi el 18%. Imaginate si ganamos mercados internacionales y eso llega al 50% o al 100%, o si terminamos enviando más yerba afuera que al mercado interno. No sabemos cuánto podría llegar a valer”, señaló.

El diputado reconoció que la caída del precio genera dificultades para los productores, pero sostuvo que se trata de una consecuencia de un problema estructural que se arrastra desde hace años. “Hoy los productores están atravesando un momento difícil porque el precio bajó, pero es una realidad de lo que sucedió durante los últimos 20 años. Echarle la culpa a Schiaretti o a Milei por esto es mear afuera del tarro. Hay que hablar con honestidad sobre lo que está pasando”, expresó.

Hartfield aseguró que mantiene contacto con representantes del sector “Yo hablo constantemente con todo el sector yerbatero. Raúl Carabén, de Piporé, estuvo en el evento y habló muy claro sobre la situación de la yerba. Lo mismo ocurrió cuando hicimos aquella comisión de la yerba, donde también hablaron otros representantes. Hay una idea bastante clara de lo que sucedió y una realidad sobre el precio de la yerba. El tema es saber bien por qué el precio es este y, a partir de ahí, trabajar en algo serio a largo plazo”, explicó.

En esa línea, sostuvo que el objetivo debe ser lograr una mayor inserción internacional del producto. “Si trabajamos seriamente a largo plazo, la yerba tiene que ser un commodity”, afirmó.

Como ejemplo de la situación del mercado interno, contó que encontró yerba a 2.600 pesos por kilo en un supermercado y aseguró que el valor se mantiene prácticamente sin cambios desde hace dos años. “La yerba en góndola no sube de precio hace dos años. Eso quiere decir que todavía sobra yerba y que también hay sectores vulnerables y consumidores que se están beneficiando de que el precio no suba”, indicó.

Por ese motivo, insistió en que la respuesta no debería ser una nueva regulación. “La salida no está en volverse loco y regular, sino en exportar. Ahí es donde tenemos que trabajar fuertemente”, remarcó.



HARTFIELD DESCARTÓ EL REGRESO DEL INYM

Consultado directamente sobre el pedido de los productores para que el INYM retome sus facultades, Hartfield fue categórico: “Eso está totalmente descartado. Tenemos que cambiar la matriz de pensamiento”, sostuvo.

También cuestionó el debate que se desarrolla en la Legislatura misionera sobre la posibilidad de establecer un precio mínimo para los pequeños productores. “En la Legislatura están discutiendo un precio mínimo que va a terminar de matar al productor. Un precio mínimo para quienes tienen menos de 40 hectáreas lo único que va a hacer es que quienes necesiten hoja le compren a los grandes porque allí estará más barato. Los pequeños se van a quedar sin vender o tendrán que devolver en negro parte del precio de la yerba”, advirtió.

El legislador reconoció las dificultades que atraviesan los pequeños productores, pero sostuvo que las decisiones deben contemplar sus consecuencias a mediano y largo plazo. “Tenemos que pensar antes de tomar estas decisiones. Es realmente grave lo que está pasando. No quiero decir que conozco perfectamente lo que le sucede a un pequeño productor, porque sé que está atravesando un momento difícil, pero no podemos tomar decisiones que lo perjudiquen todavía más en el mediano o largo plazo. No es por ahí la salida. La verdadera salida está en la exportación”, afirmó.



CRITICAS AL MODELO ECONÓMICO DE MISIONES

El planteo sobre la yerba se vinculó con una crítica más amplia de Hartfield al modelo económico de la provincia. El diputado cuestionó el uso de recursos públicos para financiar empresas que compiten con emprendimientos privados y puso como ejemplo a Aguas de las Misiones.

“1.700 millones de pesos es muchísimo dinero. ¿Quién hace ese aporte? El Estado; es decir, vos, con tus impuestos, estás pagando 1.700 millones. Para que tengas una idea, son un poco más de un millón de dólares por año, alrededor de 100.000 dólares mensuales. Ese es el aporte que la provincia le está haciendo a una empresa para fabricar agua y perder plata”, sostuvo.

Hartfield planteó que este tipo de políticas genera una competencia desigual con el sector privado. “¿Cómo puede ser que el Estado misionero, es decir, todos nosotros, tenga una empresa que fabrica botellas de agua y compite con el sector privado? Imaginate un tipo que tiene un kiosco y está luchando para pagar a fin de mes Ingresos Brutos y tiene que competir con una empresa que recibe ese aporte. ¿Cómo competís con una empresa así? ¿Cómo le ganás?”, cuestionó.

En ese sentido, defendió una reducción del peso del Estado sobre las actividades privadas. “Lo que tenemos que buscar es bajar impuestos para que los verdaderos creadores de valor, que somos los trabajadores, seamos los beneficiados. Después, de última, el Estado tiene que hacer inversiones en seguridad, salud y educación”, afirmó.

«MISIONES NECESITA UN CAMBIO PROFUNDO»

Al referirse al escenario político provincial, Hartfield sostuvo que La Libertad Avanza sigue de cerca los movimientos que se producen dentro del oficialismo misionero y cuestionó la reconfiguración de los espacios políticos.

“Sinceramente, los veo completamente sin rumbo. Lo que están haciendo en la Legislatura es un papelón realmente”, afirmó.

El diputado sostuvo que Misiones necesita una transformación similar a la que, según su mirada, comenzó a producirse a nivel nacional. “Estoy minuto a minuto siguiendo lo que pasa en Misiones y en la Legislatura, y en contacto constante con Samantha Steckler y Adrián Núñez. Estamos poniendo el foco en nosotros y en lo que necesita la gente. Misiones necesita un cambio profundo que va a llevar tiempo y que va a ser parecido a lo que pasó en el país. Desarmar todo ese enjambre no va a ser fácil, pero no me vas a ver prometiendo cosas que no son”, señaló.


DESCARTÓ UNA ALIANZA CON EL OFICIALISMO

Hartfield también negó que La Libertad Avanza esté avanzando en un acuerdo político con el oficialismo provincial. “Con el oficialismo no. Ellos son exactamente todo lo contrario de lo que queremos nosotros”, afirmó.

Ante las versiones sobre supuestos contactos entre Carlos Rovira y dirigentes libertarios, fue contundente: “Se rumorea que Carlos Rovira y su gente quieren estar cerca nuestro, y eso no es verdad. Con todo respeto, el diputado Rovira fue exactamente el artífice de este enorme Estado que tenemos y no hay lugar para eso acá. Nosotros somos justamente todo lo contrario”.

De todos modos, dejó abierta la posibilidad de acuerdos con otros sectores que adhieran a las ideas de La Libertad Avanza. “Todos aquellos que se sumen a estas ideas de la libertad serán bienvenidos, pero tiene que ser serio, genuino y, lógicamente, por nuestra posición, el candidato lo va a poner La Libertad Avanza. Creo que eso no deja ninguna duda. Sí estamos hablando con otros sectores”, sostuvo.



ECONOMÍA NACIONAL: «EL RUMBO ES ESTE»

Finalmente, el diputado se refirió a la situación económica nacional y evitó dar un pronóstico sobre los próximos meses. “No tengo una bola de cristal. Obviamente es importante tratar de generar expectativas, pero no sabemos el futuro. Nuestro trabajo sigue siendo sacarle la mayor presión posible al sector privado, porque el que tiene que invertir es el sector privado”, explicó.

Hartfield defendió la política económica del Gobierno nacional y sostuvo que el objetivo es reducir la inflación, ordenar las cuentas públicas y generar condiciones para la inversión privada. “Desde el Estado no vamos a hacer nada de tipo populista para impulsar la actividad. El sector privado tiene que sentirse incentivado para trabajar e invertir. Nosotros seguimos trabajando desde nuestro lugar para bajar la inflación, tener las cuentas públicas ordenadas y que este sea un país más estable”, afirmó.

También reconoció que la baja de la inflación todavía no se tradujo completamente en una recuperación de la actividad económica. “Sé que mucha gente siente que la inflación bajó, pero que todavía no llegó la reactivación económica que necesita. Eso está pasando. Yo voy al supermercado y no estoy desconectado de la realidad. Pero nunca hay que olvidarse de dónde venimos”, sostuvo.

Según Hartfield, la situación actual debe analizarse en relación con la crisis económica de 2023. “En 2023, la macroeconomía estaba totalmente detonada y la microeconomía también. Se perdió un 30% del salario durante el gobierno de Alberto Fernández. La inflación subió un 30% más de lo que subieron los sueldos. Había que salir corriendo apenas cobrabas para comprar un kilo de harina porque no sabías cuánto iba a valer al día siguiente”, afirmó.

Y concluyó: “Primero se ordenaron un montón de cuestiones de la macroeconomía. Bajar la inflación del 250% al 30% es muchísimo. Lógicamente, hay comercios y negocios que trabajaban de una manera con inflación y ahora tienen que aprender a trabajar de otra. Eso termina impactando en el bolsillo de la gente y en los empleados de esas empresas. Estoy convencido de que el rumbo es este y hay que ser fuertes. La situación tiene que salir adelante por acá y todavía queda mucho”.

Fuente Eldópolis Radio 106.3