La normalización del Partido Justicialista (PJ) en Misiones no solo enfrenta desafíos políticos, sino también una cruda realidad material. En una entrevista con «El Show de los Impactos», el interventor Máximo Rodríguez describió el desolador panorama con el que se encontró al ingresar a la sede partidaria, calificando la situación como un «desastre» producto de años de desidia.
Paredes con humedad, techos rotos y servicios cortados
Lejos de ser el centro de reunión que supo ser, la histórica sede del peronismo misionero presenta hoy una imagen de deterioro profundo. Rodríguez detalló que se encontraron con una estructura edilicia muy dañada que requiere una inversión inmediata para volver a ser habitable.
«Nos encontramos con una sede abandonada. Hay sectores con filtraciones graves, techos que se caen y una falta de mantenimiento que evidencia que hace mucho tiempo no se ocupaban del lugar», señaló el interventor. A este cuadro se suma la irregularidad en los servicios básicos y una deuda acumulada que la intervención deberá sanear para rehabilitar el espacio.
El «vaciamiento» documental y administrativo
Más allá de los ladrillos, la preocupación de Rodríguez se extiende al desorden administrativo. Según explicó, no hubo una transición ordenada ni entrega de inventarios claros, lo que dificulta conocer el estado real de los bienes del partido.
• Falta de archivos: La intervención trabaja para recuperar documentación básica del partido que no se encontraba en el lugar.
• Mobiliario dañado: Gran parte del equipamiento de oficina se encuentra inutilizable o en pésimas condiciones.
• Cero conectividad: El edificio carecía de las herramientas mínimas de comunicación necesarias para funcionar como un centro operativo político.
«Hay que poner la casa en condiciones para que vuelvan todos»
Para Máximo Rodríguez, el estado del edificio es un reflejo de la crisis institucional que sufrió el PJ local en los últimos años. «El abandono de la sede es el símbolo de un partido que le cerró las puertas a sus afiliados. Nuestra primera tarea, además de la administrativa, es poner la casa en condiciones», enfatizó.
El plan de la intervención incluye una serie de refacciones urgentes para que el edificio de la Avenida López y Planes vuelva a ser el punto de encuentro de la militancia. «Queremos que el afiliado vuelva y se encuentre con un lugar digno, que sienta que el partido vuelve a estar vivo y abierto para todos», concluyó Rodríguez, asegurando que el proceso de reconstrucción edilicia correrá en paralelo con el reempadronamiento y el llamado a internas.
