El impulso de la desregulación que viene llevando adelante el Gobierno en materia aerocomercial, junto a la política de Cielos Abiertos para que vengan más aerolíneas al país, corre el riesgo de quedar estancado por una eventual baja de categoría del sistema aéreo nacional por la Administración Federal de Aviación
La FAA, como se la denomina en inglés, es una entidad gubernamental de los Estados Unidos responsable de la regulación de todos los aspectos de la aviación civil.
Según pudo saber LA NACION de la interventora de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), Julia Cordero, el país tuvo “82 hallazgos”, que son falencias en términos de seguridad, durante la inspección de la autoridad estadounidense en abril pasado.
“Los que critican la apertura por un tema de seguridad, sepan que no ha sido la política de Cielos Abiertos la que ha puesto en riesgo la seguridad, sino que tuvimos una situación heredada desastrosa que estamos regularizando. Es un deber y una tarea que estamos cumpliendo para que este proceso no sea paralizado por una baja de la categoría”, dijo hoy el secretario de Transporte, Franco Mogetta.
